Los fiscales de la Unidad de Lavados de Activos consideraron que no habían los suficientes elementos de convicción para procesar inmediatamente a Emerita del Rocío Salazar Toala, pese a que había confesado, durante una audiencia por el supuesto plagio de sus dos hijos, que había ingresado al país euros en sus partes íntimas para entregarlos a un sujeto.

















