Familia de migrantes con raíces europeas

La historia de la familia de John Paulson en Ecuador se remonta a fines del siglo XIX, cuando Wilhelm Pierce Thurn-Paulsen, marino noruego, llegó a las costas ecuatorianas y se estableció en Guayaquil, por 1890.

En ese entonces conoció a Ernestina Moulis, de ascendencia francesa, con quien se casó y procreó seis hijos, uno de ellos Alfredo, abuelo de John, quien llegó a desempeñarse en 1929 como administrador de Aduana y en 1935 como gobernador del Guayas, durante el primer gobierno de José María Velasco Ibarra.

Alfredo Paulson Moulis contrajo matrimonio con Zoila María Andrade y tuvo cinco hijos, entre ellos Alfredo Guillermo, padre de John, quien siendo muy joven migró a Estados Unidos, donde alcanzó el éxito en la mayor firma de relaciones públicas de ese país. Allí formó su familia y tuvo cuatro hijos, uno de ellos John.

Alcanzar ese éxito no fue fácil. En la familia afloran los recuerdos de cuando Alfredo Guillermo y sus cuatro hermanos quedaron huérfanos de madre en 1928 y de padre en 1939.

Ante la falta de recursos económicos, el padre de John no pudo continuar sus estudios y se dedicó a trabajar en un banco. Posteriormente estudió inglés junto con su hermano Alberto, lo que les sirvió para ser contratados por el Ejército de EE.UU. como jefes de grupos en la construcción de la base militar en la isla Baltra, Galápagos.

Ese trabajo les abrió las puertas para más tarde viajar al país norteamericano.

En EE.UU. los dos sirvieron en las Fuerzas Armadas, lo que posteriormente les mereció recibir becas de estudios. Alberto se dedicó al cine, trabajo por el que ganó un Emmy en la categoría Mejor Actor Secundario en 1964 por el largometraje para televisión de la serie Bob Hope Chrysler Theatre: Un día en la vida de Ivan Denisovich.

Mientras que Alfredo Guillermo se inclinó por estudiar la carrera de contador en la Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA), donde se graduó con honores. Su primer trabajo fue en Arthur Andersen y luego entró a Ruder & Finn, donde llegó a ocupar un alto cargo, recuerda Juan, de 83 años, el último hermano vivo.

En ese lapso, Alfredo Guillermo se casó con Jacqueline Boklan, a quien conoció en la universidad y con quien procreó cuatro hijos: Theodora, William, Julia y John, quien heredó de su padre el olfato por las finanzas y los negocios.

Mientras vivió en EE.UU., Alfredo Guillermo nunca se olvidó de su país, rememora Juan, al comentar que ayudaba a ecuatorianos que llegaban a Nueva York y regresaba con frecuencia a Guayaquil para reunirse con sus amigos y jugar uno de sus deportes favoritos, el tenis. Uno de sus últimos viajes lo hizo en 1998 para celebrar su cumpleaños número 75. Años más tarde, en julio del 2002, murió en Nueva York.

Ese apego por el país y la familia también lo tiene su hijo John, quien ha visitado Ecuador en varias ocasiones, incluso, siendo joven, vivió en Salinas y Otavalo, donde le gustó tanto el diseño de las camisas indígenas que trabajó para exportarlas a EE.UU., recuerda su tío Juan.

Por eso el afán de John en que el nuevo centro materno infantil de la Junta de Beneficencia que se construirá en Guayaquil lleve el nombre de su padre, como una forma de cristalizar uno de los anhelos que él tenía de ayudar a quienes más lo necesitaban.