José Medina C.
Guayaquil.- Para combatir la delincuencia sugiero:
1.- Que se reforme la ley y se establezca solidaridad civil entre los delincuentes, sus padres, hijos, hermanos y convivientes. Así, los familiares de ellos sabrán que pueden perder sus bienes por los delitos de los parientes malhechores. En la Ley de Tránsito la prisión es para el chofer, pero la obligación de reparar daños también es para el dueño del vehículo. Y en materia de menores, hasta con cárcel responden los padres de los sujetos que no pagan pensiones a sus hijos. De manera que no es tan loco sugerir lo que digo para algo más grave, como es el robo a mano armada. Los familiares ayudarían a evitar que sus parientes roben.
2.- Psicológicamente, a los delincuentes debemos golpearlos con más dureza por la prensa. Nada de llamarlos solo delincuentes o malandrines, debe llamárselos: canallas, cobardes, traidores, etcétera. Algún amor propio tendrán estos sujetos y sentirán algo de vergüenza si se los califica con dureza. Ya no serán el "malo pero simpático". No es una locura. Piénsenlo.
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3.- Ofrecer recompensas en condiciones de seguridad, aunque el que los delate sea un compinche. Igual se le da la recompensa, y los cobardes ya no estarán seguros ni confiados entre ellos, lo que los debilitaría.
4.- Los extranjeros no residentes en Ecuador que cometan delitos deben tener el doble de sanción y, lo propio, los ecuatorianos que se asocien ilícitamente con extranjeros para cometer delitos de robo a mano armada, express, o como le llamen.
José Medina C.,
Guayaquil










