El trabajo escénico que trae ahora la bailarina y coreógrafa ecuatoriana Nathalie El-Ghoul surge a partir de su experiencia como una emigrante más de su país. Ella estuvo 15 años fuera de su tierra natal, entre Líbano, Francia y Bélgica; pero además se nutrió de otras experiencias de personas que abandonaron sus familias y decidieron aventurarse a buscar mejores días en países muy lejanos del suyo.
















