Lucrecia Maldonado: 'Escribiendo también se pueden curar las heridas'

La escritora ecuatoriana Lucrecia Maldonado, ganadora en el 2005 del Premio Aurelio Espinosa Pólit, acaba de publicar un nuevo libro, en el que aborda, literariamente, uno de los temas más complejos de estos días: la drogadicción. La novela, titulada Mamá, ya salió el Sol, está dedicada a poner en la mesa, no de los debates sino de las realidades, un relato sobre los días de angustia y las noches de penumbra de un joven que quiso mostrar su rebeldía contra la sociedad sumergiéndose en las drogas. Pero también narra las horas felices del reencuentro con la aurora, con el Sol y... el adiós a la larga pesadilla. El libro, con el sello del Grupo Editorial Norma y que consta de 96 páginas, es parte de la colección Zona Libre.

El título de su libro es atractivo y dice mucho...
En este libro estamos hablando de un proceso de recuperación de una adicción en un adolescente. Habla un poco de los abismos que los adolescentes pasan cuando son adictos y consumen drogas o alcohol, o tienen otros trastornos similares como la alimentación. La historia en este libro se basa en que siempre hay la posibilidad de que salga el Sol luego de una noche oscura.

¿Y siempre sale el Sol luego de una noche oscura?
Muchas veces las mamás somos quienes seguimos pensando en que el Sol no va a salir cuando en realidad sale.

Siempre una madre quisiera que a sus hijos les salga el Sol, pero...
Sí. De acuerdo. Siempre una madre quisiera que el Sol salga para sus hijos, para la familia...

¿Qué fue lo que más le impactó de la historia como para haberla llevado a contarla en una novela?
Escribí esta historia después de haber conocido a algunos chicos que habían sufrido de adicciones, de haber tenido casos cercanos. También me impactó desconocer lo dramático de esta realidad en nuestro medio; saber que el Ecuador, en el contexto de Sudamérica, es el segundo en adicción a las drogas, después de Perú; saber que Quito es la ciudad en la que más se consume en el Ecuador y todo está tapado, escondido; de esto no se habla; a la gente le da vergüenza. Saber que es un problema grave y que muchas veces, por recelo, por vergüenza, por hipocresía, se lo oculta, es tabú. Me parece que poner el tema sobre la mesa es como sacarlo a luz y poder hablar de eso para curarlo y prevenirlo.

Este tema se ha tratado en otros foros, pero llevado a la literatura a través de una novela de una escritora de kilates como que la situación toma importancia. ¿Es así?
Bueno, no sé... (ríe) o tal vez sí... Escribiendo también se pueden curar las heridas de la sociedad... heridas personales. Escribir también es un ejercicio terapéutico. Tengo cierto contacto con esta disciplina que se llama la tarología, que es la lectura del tarot no para adivinar sino para autoconocimiento o para el descubrimiento de los arquetipos. Este libro tiene 22 capítulos como son las 22 cartas del arcano mayor (las cartas que tienen personajes arquetípicos) y cada capítulo representa una etapa que son las etapas de un viaje del alma.

Usted dice que es para cerrar heridas, ¿tiene heridas de este tipo?
Sí, por ahí.... (risas). No puedo hablar mucho, pero todos tenemos problemas. Esto es tan frecuente en nuestro medio. En cada familia hay por lo menos un caso. En el pasado igual y si bien no había drogas, había mucho alcohol; lo que pasa es que en nuestro medio el alcohol es aceptado; entonces se dice: bueno, borrachito no más es y se cree que las drogas son como más grave, pero las dos cosas causan el mismo fenómeno.

¿Con su trabajo en este libro está demostrando que la literatura puede hacer cosas que van más allá de lo romántico?
No sé... Mi aspiración sería que este libro llegue a manos de jóvenes, de adolescentes, que para eso es. El libro está en la colección Zona Libre, de la editorial Norma, que es una colección para jóvenes-adultos o para adolescentes mayores de 15 años y lo que yo esperaría es que el libro también llegue a manos de padres, de maestros, un poco para dimensionar la profundidad de la situación. También me gustaría que llegara como literatura porque la técnica que se emplea es la del monólogo, la del personaje. Algunas personas que lo han leído me han dicho que les parece un libro auténtico, sincero, un libro bien trabajado. Me gustaría que llegue a más gente no solo por el boom de la historia sino para ver un trabajo literario.

Y es que es un libro de una escritora y de una maestra...
Sí, precisamente, soy profesora de adolescentes, de chicos de la edad del personaje que está en el libro.

¿Este es el primer libro que usted trabaja con esta temática de carácter social?
Este es mi libro número once, en cerca de 20 años de ejercicio literario. Sobre este tipo de temas ya tuve un cuento en un libro que salió también para jóvenes. Ahí se hablan de algunas historias sobre temas como la anorexia, el embarazo en adolescentes, adicción, pero en esta novela se desarrolla completamente el tema de la adicción y no se alude a las otras cosas.

¿Y tiene proyectado seguir con historias de corte social?
Tal vez... no sé... Yo escribo según se me ocurren las cosas. Ahora más bien ando en proyecto de volver a los cuentos, de fantasear, crearme esquemas. Con esto del tarot, leí un libro de Ítalo Calvino que se llama El Castillo de los destinos cruzados y en ese libro veo que él utiliza la cartas para crear historias y entonces estoy jugando un poco con eso también, pero no sé qué me venga después. A veces viene la inspiración de donde una no espera.

¿Le lleva mucho tiempo escribir un libro?
Depende. Debo tener el libro armado en la cabeza. Después viene el demonio creador que es una cosa que una tiene adentro y que le empuja a escribir sin parar durante días, semanas o meses.

¿Y qué tiempo tuvo el demonio creador para Mamá, ya salió el Sol?
Tendría un año más o menos.

¿Y el libro de cuentos está armado en su cabeza y listo como para poder escribirlo?
Ya estoy escribiendo; ya tengo como cinco cuentos escritos y espero reunir doce.

¿Y cómo le ha ido con los otros libros?
Me ha ido bien. No me puedo quejar de cómo me ha ido con mis libros. Yo los he hecho con amor y ellos me lo han devuelto de alguna forma...

Sus datos
Lucrecia Maldonado nació en Quito, en 1962.

Se graduó de profesora de enseñanza media, en la especialización de Lengua y Literatura, en la Universidad Católica, de Quito.

Ha publicado cinco libros de cuentos y tres novelas. También ha escrito poesía. Con la obra Salvo el calvario, obtuvo el premio Aurelio Espinosa Pólit 2005.

Su cuento No es el amor quien muere se tradujo al inglés y al francés.