Un clima de tensión e incertidumbre se vivió ayer entre los trabajadores de la Refinería Esmeraldas. La presencia de policías y militares en los exteriores de la planta hacían presagiar nuevos despidos.
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Un clima de tensión e incertidumbre se vivió ayer entre los trabajadores de la Refinería Esmeraldas. La presencia de policías y militares en los exteriores de la planta hacían presagiar nuevos despidos.
Un clima de tensión e incertidumbre se vivió ayer entre los trabajadores de la Refinería Esmeraldas. La presencia de policías y militares en los exteriores de la planta hacían presagiar nuevos despidos.
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