Son 35 kilómetros de un estrecho, polvoroso y accidentado camino, desde la carretera que conecta a la provincia de Cañar con el Guayas. Pese a las dificultades para el ascenso en vehículo hasta la comunidad de Ger, de la parroquia Gualleturo, al llegar se observa casi una decena de viviendas de hormigón de hasta cuatro pisos.