REUTERS
PHOENIX, EE.UU..- La madre nicaragüense Lorena Aguilar vende en la calle un decodificador de televisión y ropas, afuera de su departamento, en el oeste de Phoenix. A unos pocos pasos, su vecina mexicana -indocumentada- Wendi Villaseñor ofrece una mesa de cocina, algunas sillas y varios platos mientras su familia se apresura para salir de Arizona, antes de que entren en vigor fuertes medidas contra los inmigrantes ilegales.














