Indignación ha originado entre la comunidad de inmigrantes en Barcelona la decisión judicial de dejar en libertad provisional a los agresores del ecuatoriano Gustavo Burgos Vera, quien falleció a consecuencia de una golpiza que recibió a las 23:00 del sábado en el barrio San Ildelfons de Cornellá, una ciudad satélite ubicada al suroeste de Barcelona.