Corrientes amazónica y marina influyen en el frío, bruma y lloviznas

La temperatura del mar ha disminuido entre 1 y 2°C respecto de lo normal para este mes y ello ha incidido en la presencia de bruma y lloviznas como la registrada ayer en Guayaquil y otras ciudades de la Costa. Este fenómeno también es influenciado por una corriente de nubes de la Amazonía.

En aquello coinciden entidades que monitorean las condiciones oceanográficas, que refieren que la corriente marina de Humboldt, que es fría, influye en la anomalía climática; además están atentos a una posible presencia del fenómeno La Niña para septiembre.

José Luis Santos, subdecano de la Facultad de Ingeniería Marítima y Ciencias del Mar, de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), sostiene que la temperatura marina actual oscila entre 21 y 22°C, cuando el promedio es 23°C para esta época del año.

Agrega que si esto se mantiene hasta septiembre marcaría un referente de La Niña, que se caracteriza por una sequía prolongada. Mientras que según el departamento de Ciencias del Mar del Instituto Oceanográfico de la Armada (Inocar), la corriente de Humboldt influye en La Niña, pero a ella se suman otras condiciones oceanográficas como corrientes provenientes del oeste de Oceanía.

Desde hace dos semanas el Inocar vigila una “anomalía” en el mar ecuatorial. Se trata de una masa de agua de 18°C entre la Costa y Galápagos que “está en su punto máximo y que debe perder fuerza en estos días”.

En caso de que esa condición se mantenga también daría indicios de la proximidad de La Niña, un fenómeno inverso a El Niño, que genera abundantes lluvias como ocurrió en el país durante 1997-1998.

Respecto del frío, Hernán Moreano, del Instituto de Investigación Científica y Desarrollo Tecnológico (Incyt) de la Universidad Península de Santa Elena (UPSE), explica que la corriente de Humboldt influye en la formación de una capa de aire frío que se mantiene en el ambiente y desplaza hacia arriba a la de aire cálido.

El experto sostiene que ahí se concentran partículas de vapor de agua que forman bruma, más que nada durante el frío de la madrugada, y que luego llegan a condensarse para dar paso a las garúas.

Este proceso es propio de la serranía, por la altitud, pero es raro en el llano.

Los especialistas coinciden en que se produce un choque entre el flujo de aire frío que genera la corriente de Humboldt y la humedad de la Amazonía, que dan paso a las variaciones actuales del clima.

Ayer hubo garúas y bruma en Guayaquil, Santa Elena (en la provincia del mismo nombre) y lluvias en las provincias de Los Ríos y Esmeraldas.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) registró entre las 19:00 del martes pasado y las 07:00 de ayer 10,8 milímetros de lluvia en La Concordia (Esmeraldas) y 8,4 en Quevedo (Los Ríos).

Apuntes: Variación climática
Sequías y lluvias
El fenómeno La Niña genera periodos de sequía en América del Sur, tormentas en el Atlántico tropical y tiempo lluvioso en África, habitualmente intensas lluvias en Indonesia, Malasia y Australia.

Presencia en el país
Luego del intenso invierno que soportó el país a fines de 1997 e inicios de 1998, a causa de El Niño, que provocó inundaciones, el fenómeno La Niña se presentó al año siguiente y provocó escasez de precipitaciones.

Reunión
Mañana, en la sede del Inocar en Guayaquil, delegados de ese organismo, así como el Inamhi, Espol, Instituto Nacional de Pesca (INP), entre otras entidades, analizarán las condiciones oceanográficas y el posible desarrollo de los fenómenos El Niño y La Niña.