Efecto de las innovaciones perturbadoras

Por Francis Pisani
.- Cuesta creerlo pero al celebrar su quinto aniversario el Huffington Post -un sitio de noticias basado esencialmente en blogs y la agregación de contenido proveniente de otras fuentes- está a punto de rebasar al New York Times, nacido en 1851 y padre de todos los periódicos (en Estados Unidos por lo menos).

Lejos de ser una excepción ilustra un punto que se aplica a muchísimos sectores: cómo las innovaciones perturbadoras llegan a desplazar a las mejor establecidas. Según Comscore -sitio de referencia en la medición de tráfico online- el Huffington Post ya se acerca de los 13 millones de visitantes únicos al mes, mientras que el New York Times apenas sí lo adelanta. Lo impactante lo ilustran las curvas.

La del HuffPo, como se le conoce entre profesionales y aficionados, asciende con más velocidad que la del New York Times, y ya dejó muy atrás al Washington Post, al Wall Street Journal y a Los Angeles Times.

Hace dos años y medio el NYT contaba con 11,1 millones de visitantes únicos cuando el HuffPo -entonces a la mitad de su vida- tan solo con 1,2 millones. El Washington Post tenía casi cinco veces más, el Wall Street Journal y el Los Angeles Times algo más del doble.

Más impresionante todavía que Henry Blodget, analista económico de BusinessInsider.com, estime que "hacia finales de este año, el Huffington Post aventajaría al New York Times en términos de tráfico. Y que en el 2012 atraería mucho más tráfico y podría empatarlo (spitting distance) en términos de ingresos".

¿Cómo es posible?, se preguntarán muchos periodistas y lectores de periódicos tradicionales, si los artículos del NYT son mucho mejores, y el HuffPo en sus inicios, por lo menos ofrecía poco contenido original de calidad y escasa producción periodística.

Por válido que parezca, el argumento cae por su propio peso si se le analiza a la luz de la teoría de las innovaciones perturbadoras (disruptive technologies), elaborada por Clayton Christensen, profesor de la Universidad de Harvard, especialista de la innovación en las empresas y autor del libro The Innovator's Dilemma.

De hecho Christensen distingue entre las innovaciones que mantienen (el estatus quo) -"sustaining innovations"- y las que perturban -"disruptive innovations". Las primeras son claras mejoras que implican, por lo general, avances limitados y terminan siendo adquiridas por las empresas establecidas a fin de fortalecer su posición simple y llanamente porque no se sienten amenazadas por ellas.

En el lado opuesto, Henry Blodget explica que "las tecnologías perturbadoras claramente no superan a las tecnologías establecidas -por lo menos al inicio. Las tecnologías perturbadoras son a menudo peores que las establecidas, su ventaja -razón por la cual la gente empieza a adoptarlas- es que son más sencillas, más baratas y más convenientes".

El disco duro de las computadoras, por ejemplo, es un adelanto respecto de los disquetes, pero no revoluciona nada y los fabricantes de las segundas no vacilaron en producir los primeros.

Entre otros ejemplos de innovaciones disruptivas podemos citar la aparición de refrigerador que relegó la caja de hielo y permitió prescindir de las diarias entregas del lechero. En las TIC las computadoras personales tuvieron un efecto perturbador sobre la industria de las computadoras centrales o mainframes.

De hecho, las innovaciones perturbadoras se imponen gracias a lo que algunos teóricos y periodistas llaman el good enough, lo suficientemente bueno, lo aceptable. La tecnología disruptiva empieza ganando terreno entre la gente que aprecia su simplicidad, su bajo precio y el hecho de ser medianamente buena.

Es el caso, por ejemplo, de las cámaras Flip, que ya ganaron cerca del 20% del mercado en EE.UU. a pesar de su caricatural simplicidad. Pueden mejorar. El Huffington Post, por ejemplo, acaba de crear una fundación para financiar el periodismo de investigación.

El New York Times, por su parte, ha multiplicado el número de blogs. El Washington Post acaba de instituir espacios en los que periodistas profesionales pagados trabajan con comunidades de usuarios para seleccionar las notas relevantes publicadas en periódicos y blogs locales.

En una entrevista realizada por el Editor del Texas Monthly, Ariana Huffington, fundadora del sitio que lleva su nombre, habla de la convergencia entre los medios establecidos, entre quiénes tratan de adaptarse y quiénes usan de la mejor manera posible las innovaciones más perturbadoras.

"Pienso", dice "que nos estamos dirigiendo hacia un modelo híbrido, en el cual aquellos que reconozcan que vivimos en un mundo nuevo -regido por la economía del enlace y no por los muros de pago- van a sobrevivir y prosperar. También lo harán aquellos que acepten que los valores tradicionales del periodismo -balance, exactitud y veracidad de los hechos- deben prevalecer, fortalecerse y apoyarse en todas las nuevas herramientas".

Si bien las innovaciones perturbadoras alteran profundamente el ecosistema donde aparecen, no necesariamente provocan la muerte de los poderíos establecidos.

Con una sola condición: que se adapten.

Links
Huffington Post
http://www.huffingtonpost.com/

New York Times
http://nytimes.com

Clayton Christensen
http://www.claytonchristensen.com/