En ventanas y puertas, a lo largo de las calles céntricas se colocaron ayer banderas y globos blancos como símbolos de paz, para que centenares de habitantes de este cantón, ubicado al nororiente del Azuay, desfilen en contra del odio racial. Desde las 10:00, los vecinos de Martha Cabrera, madre del ecuatoriano Julio Serrano, agredido en Peekskill, Nueva York, el 15 de mayo pasado, empezaron a llegar al centro cantonal desde Guazhalán para solidarizarse con los familiares de esta nueva víctima.