Desilusión de emigrantes que volvieron

La crítica situación por el desempleo en España obliga a un retorno forzado a miles de ecuatorianos.

Decepción por las promesas no cumplidas y frustración por el sueño que no pudieron realizar en su retorno al país es lo que sienten miles de ecuatorianos que se acogieron al Plan Retorno, pues aún no han recibido ayuda del Gobierno nacional.

Desde que se abrió la primera convocatoria al Fondo Cucayo (que para  los migrantes es una suerte de lotería) se presentaron 2.400 propuestas y 204 se aprobaron, dice Paulina Proaño, jefa del programa

En España todo iba bien. El trabajo no faltaba, los euros se acumulaban y las aspiraciones aumentaban. Esa bonanza motivó a los esposos Bolívar Guzmán y Susy Wong a endeudarse en un departamento en el 2006.

La pareja adquirió el inmueble en $ 200 mil y reagrupó a sus tres hijos. La alegría no duró mucho y en los años siguientes se desató la crisis y el desempleo, que ya tiene a 4,6 millones de españoles sin trabajo, entre ellos ecuatorianos que han optado por un retorno forzado.

Los Guzmán Wong decidieron regresar al país. En España intentaron acogerse al plan Bienvenidos a Casa, que promocionaba la Secretaría Nacional del Migrante (Senami), pero ahí ya tuvieron problemas al buscar la exoneración de aranceles para menaje. Un vehículo valorado en $ 24.000, con el cual Bolívar pensaba trabajar en Guayaquil, no se ajustaba a los $ 15 mil que se exigía.

A su arribo al país, en septiembre del año pasado, la pareja se alojó en la sala de la casa de la madre de Wong y buscó, en vano, otros programas como el Fondo Cucayo o el bono de vivienda. Han pasado ocho meses, siguen durmiendo en la sala y no han conseguido acogerse a alguno de los programas.

En enero del 2008 cuando se lanzó el programa inicialmente llamado Plan Retorno, el presidente Rafael Correa afirmó que para los emigrantes se había elaborado un plan que significaba acceso a crédito, bonos de vivienda, exoneración de aranceles para traer menaje, además de la Banca del Migrante.

Sentados en unas de las sillas del vacío local de batidos de frutas y arroz con menestra en la calle Portete y la 24, que lograron instalar con ayuda de la familia y un préstamo de $ 4.800 a través de una cooperativa, los esposos dicen que ya no saben cómo sobrevivir, ni qué hacer para pagar cada mes los $ 228 por el préstamo, $ 200 por el arriendo del local, otros $ 90 por consumo de luz, entre otros.

Una suerte igual viven los esposos Luis Hernández y Rocío Mera junto a sus tres hijos. Afectados por el desempleo en España también vieron al retorno como la última opción. Las cifras del Instituto Nacional de Estadísticas de España aparece como el termómetro de ese éxodo, donde el número de compatriotas empadronados, al 1 de enero del 2009, de 421.426 bajó a 395.069 a enero de este año, 26.357 migrantes menos. Cifra que coincide con las de la Dirección de Migración de Ecuador, según las cuales en el 2009, 110.135 salieron a ese país y regresaron 134.721, cuando la tendencia en años anteriores ha sido contraria.

Aunque la Senami no maneja cifras del número de retornados, según el plan Bienvenidos a Casa, entre marzo del 2008 y abril pasado, 9.266 migrantes volvieron, la mayoría de España.

Mientras, el consejero de Trabajo del Consulado General de España, Juan José Serrano, indica que con el Plan de Retorno Voluntario del Gobierno español en septiembre del 2008, unos 4.500 ecuatorianos regresaron al país. Dicho plan, entre otros beneficios, facilita el retorno de los migrantes a quienes se les ayuda con el pago de boletos aéreos y una bolsa de $ 63 por migrante para gastos de viaje.

Pero otros miles como Hernández volvieron por su cuenta. Él, tras llegar al país, presentó una idea de negocio al Fondo Cucayo para la venta de banano en triciclos, pero ha sido rechazado en dos ocasiones.

No es el único frustrado. “Sexta Desilusión, sexto Concurso Cucayo... y ni siquiera nos dijeron qué pasó con nuestros proyectos, solamente que acudas al Banco Migrante, pero ¿dónde?”, cuestiona un ecuatoriano en un comentario dejado en la página web de la Senami.

Desde que se abrió la primera convocatoria al Fondo Cucayo se han presentado 2.400 propuestas, de las cuales 204 han sido aprobadas, dice Paulina Proaño, jefa del programa.

Por ello, para los migrantes el concurso es una suerte de lotería que no es tan viable porque beneficia a solo un 8% de los proyectos presentados.

Hernández, por ejemplo, recuerda que en la Senami le asignaron un técnico para que le asesore en el proyecto y sea aprobado, pero de nada le sirvió. Este año intentó otra vez y no pudo. Cuenta que le recomendaron aplicar a un préstamo a través del Banco del Fomento, donde tampoco tuvo éxito.

Aplicar al Fondo Cucayo implica presentar una propuesta de negocio, a través de internet, que debe ser llenada por el migrante en un formulario mientras está abierta la convocatoria (la séptima se cierra el próximo 16 de mayo). Tras el registro es analizada, precalificada y finalmente sometida a concurso. La más atractiva, innovadora, viable será la ganadora y podrá acceder a un fondo no reembolsable desde $ 5 mil a $ 50 mil.

La desesperación por retornar y la frustración por la efectividad del plan se evidencia en el sitio web www.migranteecuatoriano.com, donde hay quejas por la falta de información.

Proaño refiere que numerosas solicitudes son rechazadas porque no se ajustan a las bases del concurso o los migrantes aún no han retornado al país. Reconoce que los recursos asignados para el Fondo no son suficientes y que la demanda ha subido.

Organizaciones de migrantes consideran que los ofrecimientos del Gobierno no se cumplen. “La Senami no ayuda a los migrantes, pese a ser un organismo muy promocionado por el Gobierno”, dice Édgar Arroba, presidente de la Asociación de Ecuatorianos en Barcelona.

Critica al gobierno de Correa porque “no se hace nada” para ayudar a quienes tienen problemas en España, especialmente con las hipotecas. Muchos están en mora y se exponen a perder sus viviendas. “Colombia mandó un equipo de asesores que negoció el asunto con los bancos, ayudando así a sus ciudadanos. El nuestro nada y muchos nos encontramos en una situación dramática”.

Este Diario buscó la versión de la secretaria de la Senami, Lorena Escudero, pero se indicó que estaba ocupada.

Apuntes: Mensajes en la web
“Señores del Senami, este es el tercer correo que les envío y no veo ninguna respuesta. Presenté mi idea de negocio y quiero saber si fue aprobada”.
Leonardo. 1 de febrero del 2010

“Qué pasaaaaaaaaaaa... Por favor, me podrían explicar. Me dice que no existe el registro cuando pongo mi número de cédula. Acaso no hay seriedad en el asunto o hay que quejarse públicamente de lo mal que está organizado esto”.
Cesario. 6 de abril del 2010

“Señores responsables, qué falta de seriedad y profesionalismo, no es justo que para la respuesta nos cambien de fecha cada día. No somos burla de ustedes”.
Ruth. 5 de abril del 2010

“El Fondo Cucayo es una ayuda, pero no para todos... Queridos compatriotas, no hacerse ilusiones. Está lleno de trabas”.
Ramón Rodas. 18 de septiembre del 2009