- FEB. 05, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
El 1 de marzo del 2008, las fuerzas armadas de Colombia bombardearon una base clandestina de las FARC en Angostura (Sucumbíos), en donde murieron más de 20 guerrilleros.
Submarinos que zarpan cargados con cocaína, guerrilleros colombianos que manejan clínicas y cuentas bancarias, narcotraficantes mexicanos que operan a sus anchas y bastiones de la mafia rusa que vende armas y de la china que trafica con indocumentados.
Estos y otros males son parte del panorama actual de Ecuador que describió un reporte publicado este mes por un grupo de análisis (think tank) de Washington D.C., titulado ‘Ecuador: drogas, bandidos y la revolución ciudadana’.
“El Ecuador, que por mucho tiempo estuvo fuera del radar internacional, se convierte en un importante cruce de caminos en el que criminales internacionales hacen negocios con poco temor de que sus acciones sean perturbadas o detectadas”, dice el informe de International Assesment and Strategy Center (IASC) publicado ayer por el diario El Nuevo Herald.
La principal preocupación de los analistas es el incremento de las actividades políticas y los negocios del narcotráfico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el país, así como su capacidad de infiltración en el gobierno del presidente Rafael Correa.
Preparado por los ex reporteros Douglas Farah, de The Washington Post, y Glen Simpson, de The Wall Street Journal, el estudio de 77 páginas consideró serias las denuncias de que la campaña de Correa recibió aportes monetarios de las FARC. También dio crédito a las acusaciones de que altos funcionarios han apoyado al grupo rebelde y han estado implicados en negocios de narcotráfico con líderes la guerrilla.
Apoyándose en entrevistas con analistas, fuentes de inteligencia y ex militantes de las FARC, el estudio destacó además como factores preocupantes: La creciente presencia de organizaciones criminales de Rusia y China; el cada vez más activo papel de Ecuador como lavandería de dinero, lo cual se facilita por la utilización de dólar como moneda oficial; el funcionamiento con permiso oficial de instituciones financieras de Irán, un país bloqueado por EE.UU. Todo esto agravado, agregó, por un estado general de corrupción administrativa y señales intimidantes del Presidente para silenciar a los medios de comunicación.
IASC es una organización sin fines de lucro que produce estudios relacionados con temas de seguridad y su impacto en EE.UU. Recibe fondos de fundaciones, donantes privados, de contratos con el gobierno de EE.UU., entre otros.
El estudio concluyó que para que Ecuador pueda combatir las amenazas transnacionales e derivadas por las FARC, debe unirse con Colombia. “Sin un frente unido en los temas más vitales de la seguridad nacional, poco se puede avanzar contra grupos armados irregulares que son realmente transnacionales en alcance y más ricos que cualquier Estado”.
“El desafío para Correa es llevar a cabo su ‘revolución ciudadana’ en un marco democrático a tiempo que lidia con los retos transnacionales que pueden destruir a Ecuador”, señaló.
Apuntes: Reacción oficial
Gobierno
El viceministro de Gobierno, Edwin Jarrín, aseguró que la publicación del Nuevo Herald desmerece el trabajo significativo que hace el país en su combate al narcotráfico y a su control en la frontera norte. Puntualizó que está comprobada la presencia militar del país en las zonas limítrofes, en especial con Colombia, que incluso es mayor a la que tiene esa nación. “Las estadísticas dicen que en el Ecuador no tiene sembríos de coca en su territorio”, dijo.
Defensa
El ministro de Defensa, Javier Ponce, minimizó el contenido de la nota periodística y restó credibilidad. “Los titulares del Nuevo Herald me tienen sin cuidado y no les doy la menor confianza”.