Yaco Martínez
TULCÁN.- Una niña quemada, un patrullero y una camioneta destruidas son el saldo que dejó un violento enfrentamiento entre policías y comerciantes informales de gasolina, ayer, a menos de diez metros del cuartel policial de Tulcán.
El hecho ocurrió en horas de la tarde, cuando un piquete de policías inició el control a la venta informal de gasolina que se realiza en las calles del norte de la ciudad, vía a Rumichaca.
Según la Policía, en una camioneta, tipo 250, marca Ford, de placa PFE-805, se transportaban tres canecas de gasolina, por lo que se dispuso el control, pero fue ahí cuando los propietarios empezaron a regar el combustible en la calle para no dejarse detener.
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Parientes de los propietarios del combustible no permitieron su detención, mientras los gendarmes intentaban llevarse al conductor.
Según moradores del barrio Las Ánimas, donde ocurrió el hecho, uno de los policías en su intento para despejar a la gente lanzó una bomba lacrimógena que hizo contacto con la gasolina regada en la calle, lo que produjo una fuerte explosión.
"Las llamas se prendieron en toda la calle y alcanzó a la niña, de 14 años de edad, quemándola en todo el cuerpo", indicó una moradora.
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Los bomberos llegaron de forma inmediata a apagar el fuego y trasladar a la menor hasta una casa de salud en la ciudad de Quito.
















