Ante el incumplimiento del Proyecto Yasuní-ITT se recuerda que en el 2007, en las Naciones Unidas, el actual Mandatario ofreció dejar bajo tierra el petróleo del Yasuní.
Este Parque Nacional es el de mayor biodiversidad del planeta por su única flora (650 especies de árboles aproximadamente, 453 especies de lianas o plantas trepadoras) y una exuberante fauna (más de 510 especies de aves, aproximadamente 180 clases de mamíferos; anfibios, reptiles, únicos). Lo destacable es que en el Parque Yasuní viven nuestros huaoranis, hermanos que tienen derecho a la vida.
Varios países en la cumbre de Copenhague apoyaron el proyecto con entregar capitales a Ecuador por los 850 millones de barriles –aproximadamente– de petróleo que están en el bloque o campo petrolero ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), en el extremo oriente de nuestra Amazonía. Se debe cumplir el artículo 407 de la Constitución, que es proteger la vida de nuestros indígenas tagaeris, ñomenanes y taromenanes; aprovechar las gestiones que efectuó el Ministro de Relaciones Exteriores y su comitiva; y la oferta hoy mundial de evitar emisiones de toneladas de CO2, es decir, no quemar combustibles fósiles.
Nuestro país compite con otros que tienen mayores recursos petroleros, pero llegó el momento de impulsar la energía eólica conservando los bosques nativos de la Amazonía y las áreas protegidas como es el Yasuní. De existir errores en el fideicomiso, que se hagan correcciones y se mantenga el petróleo bajo tierra.
Héctor Tumipamba N.,
doctor, Quito