- FEB. 04, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
QUITO. El fiscal general Washington Pesántez, inauguró en la mañana de ayer al sur de la capital una oficina de atención al público de la Fiscalía.
Con dos actos oficiales, que se cumplirán entre hoy y mañana, el fiscal general, Washington Pesántez, se retirará del cargo sin plazo de regreso, aunque durante su ausencia propuso que una veeduría vigile el trámite del caso Emme y los expedientes administrativos contra 60 fiscales.
Pese a los cuestionamientos de la Asamblea por solicitar una licencia sin sueldo, Pesántez indicó que esta duraría entre dos y tres semanas, lapso en el que lo reemplazará el fiscal subrogante, Alfredo Alvear, considerado su hombre de confianza.
Mientras, la comisión de observadores, cuya integración propuso el Fiscal, estará conformada por cuatro personas escogidas por él. Estos son: el decano de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Central, Augusto Durán Ponce; el docente Arturo Gangotena; el jurista Rodrigo Bucheli; y el sacerdote Raúl Vela.
El anuncio de licencia lo hizo durante la inauguración de una nueva oficina de la fiscalía de Pichincha, ubicada al sur de la capital.
Según Pesántez, el accidente de tránsito, en el que murió la colombiana Natalia Emme y que involucró a su esposa, Aliz Borja, desató situaciones “no exentas de odio, resentimiento y antipatía gratuita, pero también provocó muestras de solidaridad y afecto”.
“Ese accidente, que a todos nos puede pasar, provocó sentimientos diversos, entre los que afirman que la fiscalía no está revestida de independencia y de imparcialidad”, aseveró el funcionario, tras agregar que a su juicio no existe ningún hecho que haga presumir esa posibilidad.
Por todo esto, dijo, pidió a Durán, Gangotena, Bucheli y Vela, que acepten conformar la comisión veedora.
A su juicio, todos dieron una sentencia anticipada e injusta, cuando se responsabilizó a su esposa de un hecho que no cometió. “El país conoce la trayectoria de Aliz Borja, que como médica salva diariamente la vida de los niños con cáncer”, indicó Pesántez, al explicar que ese día, su cónyuge se dirigía al hospital en el que labora.
El fiscal defendió su designación. Dijo que para ser parte de la Fiscalía no es un requisito pertenecer a las listas 6, 35 y otras, ya que los funcionarios de esa dependencia ingresaron por concursos de méritos.
Audiencia suspendida
A diferencia de otras ocasiones, Pesántez no delegó a su subrogante, Alfredo Alvear, y acudió ayer a la audiencia de formulación de cargos en contra de los conjueces Walter Mazzini, Mario Rojas y Edwin Salazar, quienes redujeron la tipificación del delito de peculado por el de falsificación de balances, en el caso Filanbanco, que involucra a los hermanos Roberto y William Isaías.
No obstante, la audiencia de formulación se suspendió. Al inicio de la diligencia, el abogado defensor de los conjueces, José Moreno, pidió que José Serrano, secretario de Transparencia, no ocupe un lugar en la mesa designada a la Fiscalía General, por no ser parte del proceso.
Le sugirió estar en una silla con el público “¿por qué si no esto, qué es señor?, interferencia de la función Ejecutiva, intimidación del Ejecutivo”, cuestionó.
Serrano justificó su presencia argumentando que era para presentar pruebas “que determinan las violaciones legales en las cuales estos ciudadanos han incurrido en este fallo”.
Máximo Ortega, juez de garantías penales de la Segunda Sala Penal, quien presidió la diligencia, aceptó la petición del abogado defensor.
Pero el fiscal Pesántez planteó al magistrado Ortega que se excuse de conocer la audiencia porque aseguró que en su contra existe una instrucción fiscal por un caso de prevaricato.
Según el fiscal subrogante, Alfredo Alvear, ello es por la absolución del caso Reyes Torres.
Textual: Caso Emme
Washington Pesántez
Fiscal General
“Si revisan el expediente (caso Emme) se darán cuenta de la verdad de los hechos que hoy pretenden ser mediatizados y manipulados”.