En el restaurante de una tía, ubicado en el antiguo terminal terrestre de Azogues (provincia de Cañar), Aníbal L, de 27 años, ve transcurrir los días entre comensales que llegan y se van con diálogos que se diluyen en su memoria.
Publicidad
Emigrantes expulsados de EE.UU. varias veces quieren volver pese al castigo impuesto.
En el restaurante de una tía, ubicado en el antiguo terminal terrestre de Azogues (provincia de Cañar), Aníbal L, de 27 años, ve transcurrir los días entre comensales que llegan y se van con diálogos que se diluyen en su memoria.
Publicidad
¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?
Publicidad