Una llamada telefónica de su suegro, Martín Mayancela, desde EE.UU., alertó a Ana Lucía Tenecota Castro sobre la situación de salud de su esposo, Gustavo Mayancela, ecuatoriano de 25 años, herido el viernes anterior, mientras con otros migrantes huía de una emboscada en Comitán, México, cerca de la frontera con Guatemala.