QUITO.- Con la posesión de Fernando Alvarado, hermano de Vinicio Alvarado, como el nuevo secretario de Comunicación, el Gobierno intenta en esta semana implementar una nueva estrategia comunicacional, en vísperas de iniciar otro periodo de gestión en agosto próximo.
El impulso de una agenda comunicacional con enfoque oficialista sobre aquella que maneje cada medio público, la creación de un Consejo de Comunicación de corte político y el acceso de poblaciones alejadas a la información gubernamental son los tres pilares en los que se sustentará esta nueva estrategia, de acuerdo a las declaraciones emitidas por el Primer Mandatario en el enlace radial 125.
Para ello, la restituida Secretaría (desde enero del 2008 se convirtió en una subdependencia de la Secretaría de la Administración Pública) estará integrada por dos instancias: la Subsecretaría de Información y el Consejo Político de Comunicación, que también adquirirá la categoría de Subsecretaría.
Publicidad
Desde el Palacio de Carondelet, esta Secretaría tratará de unificar una política comunicacional que rija en todo el aparato estatal (7 secretarías, 7 ministerios coordinadores y 28 ministerios), con los objetivos de establecer un laso comunicacional más fuerte con la población y generar debate a partir de la información surgida del Gobierno.
Este intento de mejorar la política comunicacional (para que no solo exista información y publicidad sino también una buena comunicación) se da pese a que, en tan solo dos años y medio de estar en el poder, el régimen ha logrado la consolidación de un canal, una radio y dos periódicos públicos.
Mónica Chuji y Julia Ortega se desempeñaron como secretarias de Comunicación en el primer año de gobierno. Luego, el régimen consideró una buena idea convertir a la Secretaría en una Subsecretaría a cargo de la Secretaría de la Administración, dirigida por Vinicio Alvarado, quien puso como subsecretaria a Carolina Espinosa y, finalmente, después de un año y medio la figura de la Secretaría vuelve con fuerza.
Publicidad
Publicidad
El Gobierno pone en marcha su nueva estrategia comunicacional en momentos en que existe una tensa relación entre el oficialismo y los medios de comunicación privados. Superando las declaraciones semanales del Presidente en contra de "cierta prensa", como él señala, existen acciones concretas que llevan adelante varias entidades para el control y la regulación de los medios.
El Consejo Nacional de Radio y Televisión (Conartel), cuyo titular es nombrado por el régimen, ya impuso dos sanciones a Teleamazonas y tiene una docena de expedientes más en análisis. Además, el Gobierno tiene en sus manos, y sin hacerlo público, el informe sobre la concesión de frecuencias de radio y televisión, elaborado por una comisión creada por el mismo régimen, que advirtió sobre la existencia de varias irregularidades.
Publicidad
La Secretaría de Transparencia, dirigida por Alfredo Vera Arrata, lleva un monitoreo de las noticias que se publican en los medios, clasificando la información en tres parámetros: a favor, en contra y neutro, y organizaciones como Fundamedios reclaman un debate abierto de la nueva Ley de Comunicación que deberá ser aprobada en el órgano legislativo hasta octubre de este año.

















