Empleadas domésticas exigen afiliación al IESS

Tiene quince años trabajando como empleada doméstica, pero solo hasta hace un mes sus últimos patronos decidieron afiliarla al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Fue por su insistencia, cuenta Narcisa Valdivieso, de 48 años, que logró hacer respetar ese derecho, aunque no por completo, ya que sus jefes no la afiliaron por sus ocho años de servicio.

En su último enlace sabatino, el presidente Rafael Correa anunció una reforma legal para sancionar con prisión al patrono que no afilie a sus trabajadores, en este grupo destacó el caso de las empleadas domésticas, quienes trabajan en situaciones precarias, dijo.

Esas declaraciones representan un respaldo para el sector, según Lenny Quiroz, presidenta de la Asociación de Trabajadoras Remuneradas del Hogar, para quien existe una falta de información que motive a las trabajadoras a exigir su derecho sin temor a ser despedidas. Esta asociación ha capacitado a más de 300 mujeres sobre sus derechos laborales, dice Quiroz.

Añade que uno de los problemas más frecuentes es que los patronos no quieren tomar en cuenta todos los años de servicio de su empleada.

Según fuentes del IESS, el patrono tiene la obligación de afiliar a su empleada doméstica desde el primer día de trabajo. Si no lo hace, la trabajadora puede presentar una queja en el IESS. Después de que se demuestre la relación de dependencia, el Seguro hará la glosa. Si el patrono no paga en 30 días, se emite un título de crédito que será cobrado a través de un proceso coactivo.

Antonio Gagliardo, ministro de Trabajo, no quiso dar declaraciones sobre la propuesta del Presidente, pese a que este último señaló que el proyecto estaba a cargo de esa cartera de Estado. Según fuentes de ese Ministerio, Gagliardo argumentó que aún no hay un proyecto en firme que sustente la intención del mandatario.

Cifras: Cobertura
6.398
Empleadores domésticos en Guayas sacaron hasta el mes pasado el registro patronal para afiliar a sus trabajadoras.

$ 200
Es el sueldo mínimo de una empleada doméstica desde enero pasado, según el Ministerio de Trabajo.