Delegaciones de varios países del mundo, de provincias de Ecuador y cientos de nativos de Guayaquil y de Samborondón llenaron de colorido y música la mañana de ayer al llegar al nuevo santuario de la Virgen de Shöensttat, en Ciudad Celeste, vía a Samborondón, a orillas del río Daule.
En medio de un caluroso y sofocante sol, más de mil peregrinos participaron en la consagración de este sitio como lugar de oración.
La capilla, de 46 metros cuadrados, recibió la bendición del arzobispo de Guayaquil, monseñor Antonio Arregui, quien estuvo acompañado de unos 20 sacerdotes.
“Este acontecimiento es mundial”, repetía emocionada María Emilia Loor, una de las 20 religiosas de la congregación Hermanas del Instituto Secular de María, encargadas de la organización del acto.
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Una procesión motorizada con la imagen de la Virgen, que partió desde el templo donde se la venera, por la av. Juan Tanca Marengo, precedió al acto religioso en el nuevo santuario, que se inició cerca de las 10:00.
En medio del júbilo de los presentes que agitaban pañuelos blancos y entonaban cantos religiosos, a bordo de un carro alegórico rodeada de una corona de anturios rojos ingresó la imagen de la Virgen hasta el santuario, tras el rito de la consagración y cerca del final de la celebración eucarística que se extendió hasta el mediodía.
Durante la homilía, monseñor Arregui destacó el acto de consagración del nuevo santuario, que lo comparó como una bendición para los fieles y la Iglesia, la que dijo ha recibido duros golpes por los escándalos ocurridos en la vida de “connotados sacerdotes”.
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“Lamentablemente alguien cae en el camino y abandona la llamada a la que el Señor le hizo partícipe”, expresó.
Recordó la misión y el papel de los sacerdotes como una vocación para siempre e hizo un llamado a la oración por los sacerdotes en este año consagrado a la santificación de ellos.
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Nuevos proyectos
Bajo algunas carpas instaladas en el lugar, los organizadores aprovecharon para vender recuerdos de la Virgen, camisetas, jarros y otros objetos, a fin de recaudar fondos para continuar con la construcción de una casa para las hermanas Marías de Schöenstatt, la cual se hará en, aproximadamente, ocho meses, además de un centro de espiritualidad para retiros y una iglesia para la zona.
Devoción
La veneración a la imagen de la virgen de Shöensttat nació en Alemania en 1914 y llegó a Ecuador por 1960. Los fieles se preparan para celebrar los 50 años de fe en el país, en el 2010.
Opinión
Mónica Cruz
Devota
“Madrugamos con mi hermana para acompañar a la Virgen a la que venero desde niña”.
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