La literatura tiene casa en Guayaquil

Viernes, 27 de Marzo, 2009 - 00h00
27 Mar 2009

La casa fue como pensó llamar Gabriel García Márquez a la novela que escribía a mediados de la década del sesenta y que, finalmente, tituló Cien años de soledad. La casa es el lugar en el que una persona habita. Es una palabra que remite a calidez. A confianza. En todo eso reflexionó María Paulina Briones en el momento de ponerle nombre al espacio que abrió  y está destinado a la literatura.

Se llama La Casa. Es su casa, porque ahí vive, y será también, de alguna manera, la casa de los otros, porque ahí dictará talleres y funcionarán clubes de lectura, que comandará esta escritora y periodista guayaquileña, junto con la crítica literaria Cecilia Ansaldo. Es, asimismo, un homenaje al universal Gabo, un autor que admira.

Paulina, de 34 años, quien estudió literatura y ejerce el periodismo cultural y la cátedra, siempre ha deseado tener un café-librería. Cree que aunque en Guayaquil hay en la actualidad grandes librerías, esos espacios no invitan a quedarse.

Ella piensa en un lugar en el que la gente lea, hojee libros, los compre, converse, debata, tome café. Se reúna con amigos. Pero para montar algo así, necesita capital. Una inversión. La ubicación justa. Y más. No obstante, como sus inquietudes giran siempre  en torno a la literatura, ideó La Casa. No es un café-librería, sí un espacio desde el que se incentivará esa pasión que une a unos cuantos: la lectura y la escritura. Y el diálogo.

La Casa está ubicada en Urdesa y Paulina la ha adecuado a su gusto y voluntad: nada que se asocie con un centro de estudios, con la academia, con lo rígido. Su intención es que sea un rincón que acoja, que invite y al que se vaya para disfrutar, por el placer de asistir. En la primera planta están unas mesas y unas sillas, dispuestas a recibir contertulios. Y en la planta alta, a la que se arriba por una escalera lateral, una sala cuyas paredes lucen pintadas de color morado, con una biblioteca, cuadros y muebles como mobiliario. Se tiene la sensación de que se ingresa a la sala de la casa de una amiga. Más allá están el dormitorio, la cocina. Pero eso forma parte del mundo privado de Paulina. El lugar de las palabras serán la planta baja y la sala.

Relata que cuando cocinaba el proyecto en su cabeza, sabía que lo primero que necesitaba era un departamento, un espacio físico. Y empezó a buscarlo. Cuando pasó por Urdesa e ingresó a la vivienda que ahora es La Casa, sintió que esa era el sitio. Pero para hacer realidad su proyecto necesitaba de alguien que le hiciera dúo, de una persona que vibre, al igual que ella, con la literatura. Imposible emprenderlo sola. Pensó en Cecilia Ansaldo. Y la llamó.

Solo le dijo que fuera a conocer la vivienda. Nada más. Y según relata Paulina, cuando Cecilia puso un pie allí, comentó: “Este lugar es perfecto para hacer talleres”. “De eso precisamente es que tengo que conversar con usted”, respondió ella.

Le contó el proyecto y Cecilia se entusiasmó, pero no le dijo sí, sino que lo pensaría. El sí vino después de otras tantas conversaciones. Luego se empezaron los trabajos para que esa casa se convirtiera en La Casa. Hasta tanto, Paulina socializó su idea a través de su blog y la respuesta de la gente fue alentadora. Muchos separaron cupos. Le escribieron correos electrónicos o la llamaron por teléfono.

Mañana La Casa inaugurará sus actividades. Cecilia dirigirá dos talleres. Paulina otro y un club de lectura, a más de un taller de escritura dirigido a adolescentes. Según cuenta, al proyecto se irán sumando más personas. Nombra a Tina Zerega y a Jeannine Zambrano.

A la par que materializa esta idea, Paulina realiza otras actividades, porque le queda tiempo y porque le sobra ánimo. No se desvinculará del periodismo, de la cátedra en centros educativos, ni de la escritura, el oficio que hasta ahora había  mantenido con perfil bajo. Tiene un volumen de cuentos, que publicará próximamente, y escribe una novela, que se titulará Extrañas en el puerto.

Dirección
La Casa está ubicada en  Primera 500 y Las Monjas, ciudadela Urdesa.   

LO QUE OFRECE
Se dictarán talleres de literatura clásica y de narrativa ecuatoriana contemporánea. Habrá un  club de lectura de literatura contemporánea, un taller de lectura de literatura del horror y otro de escritura para adolescentes. Los costos oscilan entre 60 y 80 dólares mensuales.  

HORARIOS
Habrá diversos horarios. Telfs.: 238-8470, (08) 645-0727. Ver bitácora www.el-cadaver.blogspot.com.

La literatura tiene casa en Guayaquil
Cultura
2009-03-26T14:21:52-05:00
El espacio está ubicado en Urdesa y es dirigido por María Paulina Briones. La acompaña en este proyecto Cecilia Ansaldo.
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