Lo que significa crear una maravilla

Sorprendentes construcciones y sus increíbles historias.

Existen muchos edificios en el mundo que te impresionarán apenas los veas. Unos son más espectaculares que otros. Si los edificios tuvieran ceremonias de gala, estos llegarían en limusinas y caminarían por la alfombra roja.

A veces les dicen “las maravillas del mundo”, porque en su época fueron un ejemplo de genialidad, imaginación y de lo que logran montones de gente trabajando muy duro. Trata de ponerte ahora en el lugar del creador de…

Maravilla milenaria
La Gran Muralla China
Es la construcción más grande del mundo (6.700 kilómetros). El primer emperador de China, Qin Shi Huang, empleó a 30.000 obreros en ella. Lo malo es que no les pagaba y los castigaba duramente si no le gustaba el trabajo.

Millones más trabajaron en la muralla desde el siglo III aC. hasta el XVI. También la hicieron ancha, para que por la parte superior pudieran caminar hasta diez soldados. Qin Shi Huang no pensaba en los turistas: lo que quería era protegerse de sus enemigos, los guerreros mongoles.

Maravilla oculta
El Templo de Kukulkán
Los mayas lo construyeron en Yucatán (México) para honrar al dios Kukulkán (Serpiente Emplumada), en el siglo XII. Es parte de la ciudad de Chichen Itzá, un patrimonio mundial y una de las 7 maravillas del mundo contemporáneo.

Lo curioso es que hasta hace unos cien años, toda esa ciudad era parte de una hacienda y pocos habían tenido oportunidad de visitarla y fotografiarla. Recién en 1937 fue explorada y excavada.
 
Maravilla inclinada
La Torre de Pisa
Tras haber construido tan solo tres pisos, los arquitectos supieron que algo andaba mal: la torre que les habían encargado se estaba torciendo porque el suelo era blando y húmedo. Los trabajos se suspendieron por más de un siglo (1173-1350).

Actualmente la torre tiene una inclinación de 3,9 metros (y contando). Muchos esfuerzos se han hecho para evitar que se desplome. En el 2008 se la declaró estable por los próximos 200 años. Es Patrimonio de la Humanidad.

Maravilla costosa
Notre Dame
Las catedrales son realmente caras y algunas se han tomado hasta 100 años en construirse, entre arcos, bóvedas, efigies, gárgolas, vitrales, estatuas, columnas...

La de Notre Dame la hicieron entre 1163 y 1270, solo por poner un ejemplo. Es el escenario de la novela y de la película El jorobado de Notre Dame. Durante la Revolución Francesa fue saqueada y casi destruida, las únicas que salieron ilesas fueron las enormes campanas (la más grande de ellas se llama Emmanuel y pesa 13 toneladas).
 
Maravilla blanca
Taj Mahal
Aunque el mausoleo de mármol blanco es la parte más conocida, el Taj Mahal es un conjunto de edificios que se construyeron entre 1632 y 1653. El emperador Shah Jahan mandó a miles de personas a trabajar en él, en memoria de su esposa, Mumtaz Mahal.

El arquitecto persa Ustad Ahmad Lahauri dirigió la obra. Hasta entonces los edificios en India se construían en piedra roja, así que al lado de ellos  el Taj Mahal resultaba aún más deslumbrante. (Una de las siete maravillas del mundo antiguo)

Maravilla matemática
Eiffel
Para celebrar los cien años de la Revolución Francesa, se organizó una feria mundial, y se prometió un premio al mejor proyecto. Ganó Gustave Eiffel, quien prometió construir una torre de metal tan alta, que sería el sueño de un matemático: hubo que hacer muchísimos cálculos y 5.000 planos para asegurarse de que cada una de las piezas encajara correctamente.

Un profesor predijo que al llegar a los 229 metros, la torre se derrumbaría. Pero para suerte de Eiffel y de todo París, no fue así. Se terminó de construir en 1889 y se mantiene en pie hasta hoy.
(Finalista de las siete maravillas del mundo antiguo)
 
Maravilla de altura
Empire State
El edificio desde el cual King Kong se defiende de sus perseguidores fue el más alto del mundo hasta 1972 (ahora hay ocho que le ganan) y fue el primero en tener más de 100 pisos. Las antenas que ves son de radio y televisión.

Tiene 73 ascensores que emplean menos de un minuto en llegar al piso 86, donde hay un observatorio abierto al público. Allí los valientes deciden si quieren pasar al segundo observatorio, ¡al piso 102! 

Maravilla problemática
La Ópera de Sídney
El proyecto genial de Jorn Utzon, con las cinco velas que le dan apariencia de embarcación, costó más de 100 millones de dólares (el presupuesto inicial era de 7). El día de la inauguración descubrieron que se les había olvidado hacer el estacionamiento.

Los músicos de la orquesta sinfónica se negaban a tocar, porque el foso era tan pequeño que estaban apretados. ¡Y los baños no funcionaban! Se hicieron reparaciones de emergencia para estrenar el bello edificio, y se continúan haciendo. Lo que no le impidió ser declarado Patrimonio de la Humanidad.