Arnoldo Alemán disputará presidencia de Nicaragua

AP
MANAGUA.- El ex presidente Arnoldo Alemán dijo el lunes que aspira a ser candidato a la presidencia de la república en el 2011, y que su contrincante por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) podría ser Rosario Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega.

Hay que ponerle ojo a esa mujer. Yo creo que será la candidato del FSLN, porque es capaz, muy inteligente y, ademas, es nicaragense, dijo Alemán en una entrevista concedida al programa 100% Noticias del Canal 63.

La poetisa Murillo es secretaria de Comunicación y Ciudadanía de la presidencia de la República y es la responsable de los denominados Consejos de Poder Ciudadano (CPC), un derivado de los antigos Comités de Defensa Sandinista (CDS) del régimen de Ortega de la década de 1980, los cuales eran ojos y oídos de la revolución.

En esa década fue presidenta de un organismo sandinista denominado Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura (ASTC) que entró en diferencia de opiniones con el actual poeta disidente, Ernesto Cardenal, quien era ministro de Cultura.

Respecto a su candidatura dijo que ya tiene  todos mis derechos ciudadanos rehabilitados... estoy listo para enfrentarme al Frente Sandinista, aunque aclaró que el candidato será elegido en una gran convención del partido.

La semana pasada, la Corte Suprema de Justicia eximió de culpa a Alemán por los delitos de fraude al Estado y lavado de dinero, por los que había sido condenado a 20 años de cárcel en diciembre del 2003.

El ex mandatario exhortó al presidente Daniel Ortega a convocar a un dialogo nacional y a una reconciliación verdadera, y no  del labio afuera.

Se declaro inocente y dijo haber padecido cárcel y sufrimientos injustamente, como la perdida de una hermana y un hijo en ese período. Por diversas razones de salud Alemán apenas estuvo algunas semanas en una cárcel especial, y el resto del tiempo lo pasó bajo arresto domiciliar. Al final sólo se le prohibía salir del país.

Durante ese período siempre manejó la dirección del partido, a pesar de ser presidente honorario.

Lo único que reconoció como positivo del gobierno de Ortega es que  acabó con los apagones de energía eléctrica gracias a la amistad de éste con el presidente venezolano Hugo Chávez, pero dijo que en lo demás  no ha llenado las expectativas.

Dijo que por ejemplo, durante su gobierno (1997-2001) el país obtuvo un crecimiento de 6,7%, en tanto que en el de Ortega apenas llegara al 2% este año, según cálculos del Banco Central de Nicaragua.

El mandatario coincidió con Ortega en que es necesario cambiar el actual sistema presidencialista por uno parlamentario, porque en éste  se ejerce una verdadera democracia.

Negó que su libertad haya sido producto de un arreglo o pacto con el presidente.

Nunca he pactado con Ortega, dijo.