Ofertas y planes para Manta ante serie de crímenes en el 2008

Frenar los crímenes que ocurren cada mes en la región de Manta, Montecristi y Jaramijó es uno de los retos con que cuenta la Policía para el nuevo año que comienza.

A este objetivo se suma una serie de proyectos que se mantienen inconclusos y con los que se busca combatir el incremento delictivo que afrontan los habitantes de estos tres cantones manabitas.

Se trata del cuartel del Grupo de Intervención y Rescate (GIR), el tercero de este tipo que se aspira a construir en el país. La edificación se levantará sobre un terreno de cinco hectáreas que donó la Cámara de Comercio de Manta.

Se emprendieron procesos de licitación para iniciar su construcción, pero el concurso se declaró desierto ante la falta de ofertas.

El área contará con un bloque para dormitorios de clases y oficiales para cien personas, un helipuerto, una piscina y dos polígonos de tiro.

Su construcción se contempla en lo asignado por el Gobierno para contrarrestar la delincuencia durante el 2009.

También se instalarán un auditorio y unidades para el entrenamiento de canes y el uso de explosivos. Sus costos bordean los dos millones de dólares.

La idea es que los integrantes de los grupos especiales de la Policía se queden de forma permanente en la región y no lleguen esporádicamente cuando se observa un repunte de la delincuencia en las estadísticas.

Otra de las tareas pendientes es la construcción de la que será sede de la Policía Judicial, que se levantará en la ciudadela Urbirríos, al sureste de Manta.

Los trabajos, que ya se iniciaron, están paralizados porque se detuvieron las asignaciones para financiar la obra.

Pero las autoridades policiales estiman que el edificio esté listo durante el primer semestre de este año.

Algunos de los policías asignados a Manta viven y atienden al público en lugares alquilados o entregados en comodato.

Los uniformados del GIR, por ejemplo, ocupan la que fue vivienda de José Salazar Mero, a quien lo acusaron de estar involucrado en una organización dedicada al tráfico de drogas, por lo que se le incautaron sus bienes.

El Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep) cedió en comodato la vivienda de Salazar para que sea ocupado por el GIR durante un lapso de tres años.

Erradicación del sicariato
A la concreción de estos proyectos se unen otros objetivos, como la erradicación del sicariato, que influyó en el alto índice de asesinatos que se dieron durante el 2008. Se registró un total de 104 en la región circundante de los cantones de Manta, Montecristi y Jaramijó, mientras que durante el 2007 hubo 57 asesinatos.

En la mayoría de los casos, a las víctimas no les robaron sus pertenencias, por lo que las investigaciones se dirigieron a determinar que el crimen se dio bajo encargo para saldar alguna venganza o deuda.

El comandante de la Policía de Manta, Juan Ruales, afirma que la mayoría de las muertes violentas responden a cuentas pendientes entre los integrantes de bandas delictivas.

“Esto es lo que ocurre en el ámbito delincuencial, las cuentas pendientes se las cobran de esta forma”, justifica Ruales.

Un mismo argumento tenía el ex comandante de Policía cantonal, Pedro Cozar, quien fue removido de su cargo tras una marcha en octubre pasado, en la que unas cuatro mil personas se concentraron para exigir mayor efectividad en el combate a la delincuencia.

Luego de la marcha y de una paralización de siete horas, el Gobierno respondió con cambios en la cúpula policial cantonal y provincial.

A ello se sumó la llegada de ochenta policías, que eran parte de los grupos especiales de Policía y que se hicieron conocidos debido a que el ministro de Gobierno, Fernando Bustamante, los denominó como “Los Intocables”.

Pero la percepción de la ciudadanía sobre el accionar de la Policía aún genera dudas.

Fabrizio Moreira, representante de la Fundación Coordinadora por la Inversión y el Trabajo, afirma que para afrontar con mayor efectividad a la delincuencia se debe primero hacer una depuración de las filas policiales.

Agrega que dentro de esa institución existen buenos y malos elementos, por lo que considera que se deben mejorar los mecanismos de inteligencia para detectarlos.

“No podemos seguir permitiendo que la Policía le eche la culpa a los jueces y fiscales y viceversa, hay que tomar acciones urgentes”, comenta.

Jorge Pico, el padre de uno de los 104 asesinados en el 2008, también desconfía del sistema judicial. “Ningún caso se ha resuelto hasta el momento con una sentencia. La muerte de mi hijo (Leonardo Pico) quedará en la impunidad como la mayoría de los casos que ocurren acá”, explica.

Generar un ambiente de mayor confianza en la Policía y el sistema judicial es otra de las finalidades del Gobierno durante el 2009 en la región. Con los cambios realizados tras la marcha no se observaron los resultados esperados, debido a que diciembre se convirtió en uno de los meses más violentos por los once asesinatos ocurridos.

Ninguno de los 104 crímenes registrados ha sido sentenciado por el Sexto Tribunal Penal con sede en Manta. Mientras que solo hay seis personas detenidas como responsables de algunas de estas muertes.

Más datos: Otros casos
Homicidios

Chone es otro de los cantones
con mayores índices de violencia en la provincia de Manabí, con 54
asesinatos registrados. La cantidad es mayor al número de crímenes
ocurridos en Portoviejo, con 41 muertes en el 2008.

Robos
Un total de 369 vehículos desaparecieron en Manta y Portoviejo durante el 2008.

Cifras: VIOLENCIA
304
Asesinatos
. La cifra más alta se registró en Manta, Montecristi y Jaramijó.

3.439
Denuncias.
En Manabí se receptó este número de quejas por delitos.