Domingo 09 de noviembre del 2008 El País

Tres nuevas reservas marinas protegerán ecosistemas costeros

Especies marinas en Santa Elena, Esmeraldas y Manabí serán preservadas.

Ballenas varadas en las costas ecuatorianas tras enredarse con redes de pescadores; la destrucción de arrecifes, donde habitan minúsculos seres como el fitoplancton; y la depredación de varias especies de peces, es lo que según las autoridades ambientales  se planea evitar a través de la creación de reservas marino costeras en el país.

En los últimos cinco meses se crearon tres reservas de esta clase: la de Producción Faunística Marino Costera Puntilla de Santa Elena, el Refugio de Vida Silvestre y Marino Costera Pacoche en Manabí y la Reserva Marina Galera-San Francisco de Esmeraldas, que es la primera en  Ecuador  que comprende solo área marina costera.

Jéssica Falconí, funcionaria regional del Ministerio de Ambiente del distrito Guayas, Los Ríos, El Oro y Santa Elena, refiere que la recomendación de nombrar a la zona que abarca desde Mar Bravo hasta La Diablica en Anconcito como una reserva de Producción Faunística surgió de la Fundación Ecuatoriana para el Estudio de Mamíferos Marinos (FEMM), en colaboración con Fundación Natura y el Municipio de Salinas en el 2005.

Pero ciertas zonas no están incluidas dentro de la reserva como las playas de Salinas, Chipipe y San Lorenzo.

Tampoco pertenecen el Cerro de Salinas, La Chocolatera, La Lobería, Bajo Radio, Parque Náutico y Playa de Mar Bravo, ubicadas en las bases militares Aérea, Naval y del Ejército. 

En esta zona costera, afirma Falconí, existen más de 126 especies de aves playeras, residentes y migratorias  como el flamingo, pero también hay aves rapaces que son típicas del bosque seco tropical y las dunas con pequeños arbustos.

Manuel Bravo, ministro encargado de Ambiente, manifiesta además que  el área marina alberga alrededor de 300 especies de peces.

A esto se suman los arrecifes de coral, lobos marinos, delfines y ballenas.

Bravo explica que se le otorgó la categoría de Producción Faunística a Santa Elena porque es menos restrictiva en cuanto a actividades productivas.

Según el funcionario, en este tipo de reservas “se pueden hacer ciertas actividades productivas desde el punto de vista de sustentabilidad, en categorías como un Parque Nacional o una Reserva Ecológica están más restringidas, se puede hacer conservación y turismo”.

Es por eso, añade Falconí, que al pescador no se le puede prohibir que pesque, pero sí delimitar sitios estratégicos para la conservación de especies como los arrecifes coralinos, donde se reproducen los peces.

Área marina en Esmeraldas
Hace dos semanas, en Muisne, las poblaciones de Galera, Quingue y San Francisco del Cabo, recibieron a la ministra de Ambiente, Marcela Aguiñaga, para inaugurar la primera reserva marino costera.

El informe sobre el Sistema Nacional de Áreas Protegidas del Ecuador 2007-2016 señala a la reserva Galera-San Francisco de prioridad alta, por su biodiversidad acuática.

Sin embargo, uno de los peligros para la conservación de especies marinas es la pesca de arrastre, una de las principales tareas que se realizan en esta reserva de Esmeraldas.

Ovideo Quiñónez Salazar, presidente de la Unión Provincial de Cooperativas Pesqueras de Esmeraldas, quien desde hace 30 años realiza pesca artesanal, reconoce que en Galera, Estero de Plátano y en una parte del cabo San Francisco, hay zonas exclusivas en las que se efectúa la pesca de arrastre.

En ella participan principalmente barcos camaroneros que afectan el fondo marino al utilizar pesas de plomo en sus redes arrastrando los alevines (huevos de algunas especies marinas). Una vez que se destruye su hábitat los peces emigran a otras zonas.

Quiñónez cree que al ser nombrada una reserva marina ahora se protegerá a especies como la langosta, el pulpo de roca, el coral negro, la cherna, el  spondylus  princeps,  el pargo, la pangora y corvina, que han ido mermando en la zona por la pesca indiscriminada.

Mientras que el Refugio de Vida Silvestre y Marino Costera Pacoche tiene un bosque húmedo que permite la conservación de agua para Pacoche, San Lorenzo y Río Caña.

Las tres reservas tienen un plazo de 180 días para contar con su respectivo plan de manejo, el  que establecerá qué áreas serán prohibidas para la pesca como también fijará el número de personal que se requerirá en cada una de ellas y las entidades que estarán a cargo de su cuidado.

Ovideo Quiñónez
Pescador artesanal

“Se educará a los pescadores para  conservar algunos recursos que hay en la reserva Galera-San Francisco”.

Manuel Bravo
Ministro (e) de Ambiente

“La estrategia es tener  áreas protegidas a lo largo del perfil costero de protección para la fauna marina”.

Jéssica Falconí
Regional Guayas, Santa Elena

“Las áreas protegidas ya no deben ser intocables sino reservas a las que se les dé un uso sustentable”.

 

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