Trabajadores temen que en la selección para integrar nuevos organismos se queden sin empleo.
“¡En la casa me siento como diablo en botella... ja, ja, ja!”. La risa explosiva que retumba en el pequeño cubículo del área financiera del Tribunal Electoral del Guayas (TEG) se le escapa a Virginia Escalante, una mujer de 75 años, 28 de ellos como funcionaria de esta entidad.
Con la frase, ella expresa lo aferrada que está a su trabajo, porque con ese sueldo se mantiene sola tras la muerte de su esposo y también por la necesidad de estar ocupada.
La sensación de quedarse sin empleo le preocupa. La causa de ese estado de desasosiego tiene origen en los cambios que se avecinan en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) una vez que entre en vigencia la nueva Constitución.
El artículo 19 del Régimen de Transición señala que el personal del TSE y de los tribunales provinciales que no es de libre nombramiento y remoción seguirá en funciones, se sujetará a un proceso de selección acorde con las necesidades.
La referencia a un proceso de selección es lo que preocupa a los 35 empleados del TEG, pero la incertidumbre es mayor entre los que llevan varios años de servicio. Temen que por la edad los dejen a un lado.
En el capítulo sexto de la Función Electoral, el artículo 217 establece que esta Función estará formada por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral, ambos con sede en Quito. Son a estos dos organismos a los que se distribuirá el personal.
El espíritu de la reforma es que existan dos cuerpos, uno que se encargue de la realización del proceso electoral y otro del juzgamiento con todo lo que tiene que ver con contravenciones e infracciones en materia electoral, explica el ex asambleísta Virgilio Hernández.
Los nuevos organismos tienen estructura nacional, desaparecen lo que son los tribunales provinciales electorales, los cuales pasarán a ser manejados por un administrador, refiere.
Aunque no consta en la Constitución y “esto se definirá en la elaboración de la ley”, Hernández dice que en lugar de los actuales organismos en las provincias “podría” haber juntas provinciales electorales que serían temporales, porque se formarían solo por el tiempo que se necesite para realizar el proceso electoral.
Luego estarán a cargo de un administrador para despachar asuntos administrativos, y trabajarán con el personal mínimo indispensable, refiere.
Agrega que se garantizará la estabilidad laboral, no obstante, refiere que si hubiera afectados se los indemnizará.
Pero, a criterio del ex asambleísta César Rohón, no existe la claridad de cómo se va a hacer esa selección. “El temor es que se nombren a dedo. Habrá que ver si cumplirán con mantener los puestos”.
Xavier Mendoza, secretario del TEG, dice que dentro de la entidad están a la espera y defiende el trabajo de los empleados, de quienes resalta la experiencia.
En la oficina contigua a la de Mendoza, una Biblia destaca sobre el escritorio de Marisol Méndez, de 45 años, 20 de ellos como empleada del TEG. Dice confiar en Dios y que está dispuesta a acatar lo que Él disponga para ella.
Ley Electoral
La primera disposición transitoria dice que el órgano legislativo, en 120 días, tras la vigencia de la Constitución, aprobará la Ley Electoral.
Nuevos organismos
El Tribunal Supremo Electoral será reemplazado por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral.
Miembros
Los integrantes de los nuevos organismos serán designados por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.
César Rohón
Ex asambleísta
“El artículo es clarísimo. Por exceso de personal se puede argumentar que en lugar de cien empleados solo se necesitan cincuenta”.
Terencio Arteaga
pdte. asociación empleados TSE
“Estamos en reuniones para tratar las inquietudes y preocupaciones de los empleados en las provincias”.