Marcos López, miembro del directorio del Banco Central del Ecuador
(BCE), señaló esta mañana que el país carece de Reserva Monetaria Internacional
(RMI) desde el año 2000, cuando se adoptó la dolarización somo sistema
monetario.
El presidente de la República, Rafael Correa, dijo ayer en
Milagro (Guayas) que ante la crisis financiera en Estado Unidos, y que afecta a
Ecuador, puede dejar de pagar la deuda externa e incluso emplear la Reserva
Monetaria ($ 6 mil millones acumulados), pero no reducirá el
gasto social.
López señaló que existe Reserva Monetaria
Internacional, solamente, cuando se emite moneda propia. Agregó que toda la
reserva que tenía el país hasta antes de dolarizarse, se utilizó cuando los
ecuatorianos cambiaron sus sucres por dólares, por lo tanto "el país no tiene
Reserva Monetaria Internacional", enfatizó.
Aclaró que el BCE lo que
tiene son saldos en las cuentas corrientes que tienen todas las instituciones
como el IESS, que tiene más de 1.000 millones de dólares en la cuenta corriente,
además del encaje bancario, como parte de esos pasivos.
Especificó que
todas las mañanas el IESS puede girar toda la plata si desea, al igual que la
banca privada, los ministerios, "esos saldos que quedan al final del día, de
esas cuentas corrientes, es lo que queda al final en la caja del BCE", dijo a
Citynoticias (89.3 FM en Guayaquil).
Señaló que cuando el Gobierno exige
que el dinero sea invertido, no tiene que mirar al BCE, porque si la entidad
"le deja un pasivo a un día, no puede utilizarlos a 10 años, tiene que
invertirlos a un día, porque es lo lógico en sus finanzas". Agregó que la
inversión tiene que exigirle al seguro social que invierta y no deje
la plata en sus cuentas corrientes.
Deuda externa
López indicó que si el país deja de pagar la deuda externa, no se quedaría
sin línea de crédito sino que habría mayores exigencias como acortar el plazo de
los créditos.
La banca extranjera normalmente podría prestar hasta cinco
años plazo, pero ahora, en la situación en la que se encuentra, no sería
más allá de 180 días.
Explicó que la decisión que se tome
sobre el no pago a una deuda "es como que usted le diga a todos los bancos:
no voy a pagar la deuda como persona natural, yo no les voy a
pagar; y voy a otro banco y le digo oiga deme un crédito para hacer un
negocio. Usted cree que el otro banco me lo va a otorga, en eso afecta la
decisión que uno pueda tomar respecto de la deuda".