En Santa Cruz –la región más rica de Bolivia y donde el Presidente enfrenta la mayor resistencia– se registró el viernes el primer brote de violencia política, cuando jóvenes de grupos radicales afines al comité cívico-empresarial impidieron el acceso a la Plaza de Armas de partidarios del gobernante indígena de izquierda. El enfrentamiento, con piedras y palos, dejó varios contusos.














