Bravo indicó que desde hace algunos días era amenazado telefónicamente por un hombre que le pedía 2 mil dólares para no atentar contra su vida y la de su familia. Tras contactarse con la Policía y en un plan conjunto, se llegó a un acuerdo con el extorsionador para que una persona retirara la cantidad pactada en la iglesia San Martín de Porres, en Tarqui, Manta.
En el instante pactado, Víctor Bravo -quien no registra antecedentes penales- se acercó a retirar el paquete que supuestamente contenía el dinero para pagar la extorsión de la cual era víctima Bolívar Proaño.
En el informe emitido por la Policía se indica que la esposa de Proaño también fue contactada por los extorsionadores, los que incluso le enviaron mensajes de texto con amenazas de muerte. La Policía investiga quiénes más participaron de este plagio.
















