El brasileño de Ferrari conoce la respuesta de su coche en todos los tramos de la pista de Estambul y decidió usar neumáticos blandos y carga completa de combustible, que pesa alrededor de 750 gramos por litro. De acuerdo a eso determinó detenerse en boxes solo dos veces, lo que le ahorró entre 20 y 30 segundos.
Su compañero Kimi Raikkonen usó la misma estrategia, pero Massa tuvo una ventaja: ganó la pole position, y considerando la fuerza de arranque de su Ferrari F-2008, pudo mantener la ventaja de correr sin obstáculos previsibles, por lo menos entre 15 y 20 vueltas, lo que hizo sin problemas.
El inglés Lewis Hamilton escogió carga liviana de combustible y eso lo condenó a hacer tres paradas para abastecimiento. Por eso, el piloto de McLaren no ganó.
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La diferencia de los monoplazas Ferrari y McLaren respecto a los demás –excepto con los BMW-Sauber– es notable. Y en lo concerniente a pilotos todos son de primer nivel, aunque mínimas diferencias los separan, y por ellas se establece el riesgo que decidan correr y la estrategia que usen.


















