El electo presidente de la Corte Suprema (CSJ) aclara su posición frente a la Asamblea y los proyectos que prevé implementar en el sistema judicial. El magistrado visitó este Diario la semana anterior, cuando era candidato.
¿No hay temor de que la CSJ elija a un presidente, pero luego la Asamblea decida hacer un cambio?
El futuro es incierto. Al momento, como la misma Asamblea lo declaró en su momento, está rigiendo la Constitución de 1998, y esa es la que norma las acciones de la Corte, conjuntamente con la Ley Orgánica de la Función Judicial. Todo eso está en vigencia, la Asamblea no ha tocado para nada esta normativa y en función de eso seguimos actuando...
Entonces considera que ha habido respeto a su función.
La Asamblea está emitiendo leyes y resoluciones, haciendo las veces de Congreso. Ese es un problema político. Es indispensable que el país recobre lo más antes posible la absoluta vigencia del estado de derecho, porque eso es lo que garantiza la libertad.
Publicidad
El Ecuador en este momento por decisión popular está viviendo un proceso constituyente y desde ahí pueden salir muchas leyes que pudieran afectar el mundo normativo del derecho en el Ecuador, no así el ejercicio propio de la administración de justicia, porque en ese plano nosotros no hemos tenido ninguna injerencia, ni tampoco la vamos a aceptar.
¿No se está garantizando ahora el estado de derecho?
No podemos desconocer que hay una Asamblea y por definición tiene plenos poderes. Desde este punto de vista se están emitiendo leyes y decisiones que van y están afectando al ordenamiento jurídico en general, pero eso es un problema de carácter legal, legislativo, no de administración de justicia.
Qué planes concretos lleva
Propondría que terminemos lo antes posible los concursos de méritos para llenar todas las vacantes. Trabajar en aumentar la credibilidad de los ciudadanos en una correcta administración de justicia.


















