Cuando dos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) llevaron en enero del 2005 en piragua a Emmanuel, el hijo de la secuestrada Clara Rojas nacido en cautiverio, los habitantes del remoto pueblo de El Retorno en el sureste de Colombia quedaron sorprendidos ante la llegada de este “niño salvaje” de cabellos largos y frágil salud.
“Siempre pensamos que era niña. Tenía una cara muy delgadita y ojos bonitos pero muy tristes. Era menudito (flaco) y permanecía casi siempre encerrado en su casa, con los demás niños”, recuerda Claudia Martínez, quien vive en la casa contigua a la que albergó al niño en el barrio El Progreso.
La vivienda es una rústica construcción de madera, con baranda naranja, sobre un riachuelo, por la cual José Crisanto Gómez, el albañil que recibió al menor, pagaba 110 mil pesos (50 dólares) mensuales.
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A El Retiro se llega por lancha, a través del río Guaviare, o por una carretera en mal estado que el Ejército vigila con recelo y por la que no se permite el tránsito nocturno, ante el acecho de los rebeldes. El clima es húmedo y la temperatura de 38 grados centígrados.
En un cuarto de 15 metros cuadrados dormían Gómez –quien hoy cuenta con protección oficial ante amenazas de los rebeldes–, su esposa Liliana y cinco niños –según dijo a las autoridades–, más Emmanuel.
La otra habitación era la de don Ramoncito, el anciano padre de Liliana, de origen indígena, que preparaba infusiones de hierbas contra diversas enfermedades que luego repartía a sus vecinos.
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“Era una pura niña. No sabemos si esa fue la orden que le dio esa gente (la guerrilla) a Crisanto para que nadie sospechara que se trataba del niño de la secuestrada pero igual, a nosotros no nos cuadraba que fuese hijo suyo”, señala Gregorio, conductor del único vehículo del centro médico.
“No pasaba una semana sin que trajeran enfermo a alguno de los niños. Yo mismo muchas veces les dejé pasar al servicio de urgencias sin carné del seguro social porque eran muy pobres”, comentó Miguel, el más viejo vigilante del centro.
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Según el médico Andrés Artunduaga, encargado del centro hospitalario, la historia clínica del niño Juan David Gómez Tapiero (nombre con que Gómez registró a Emmanuel) señala que lo llevó el 16 de junio del año 2005 a las 7 de la noche presentando desnutrición severa y la fractura del brazo izquierdo, por lo que solo duró allí una hora pues fue remitido, por protocolo médico ante la sospecha de maltrato infantil al hospital de San José, la capital del Guaviare, donde lo atendió el médico Alfredo Barragán, quien luego de examinarlo dio cuenta al estatal Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, que finalmente le retiró la custodia del menor a Gómez.
EXÁMENES: En España
ADN confirmado
Un laboratorio español ratificó que el ADN que fue sometido a su análisis determinó que corresponde efectivamente al niño Emmanuel, el hijo de la secuestrada Clara Rojas, y que nació en cautiverio, se informó ayer en la Fiscalía colombiana.
Informe de resultado
El anuncio oficial se hará posiblemente hoy en la ciudad de Santiago de Compostela.
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