El técnico de la selección ecuatoriana de fútbol, el colombiano Luis Fernando Suárez, dijo este domingo que no considera que él sea el problema del equipo, que tuvo un arranque en falso en las eliminatorias sudamericanas al Mundial de Sudáfrica-2010, por lo que descarta  renunciar.
 
"El problema no soy yo. Si estuviera completamente seguro de que haciendo  un cambio de técnico la situación mejoraría, yo sería el primero en irme, pero ese no es el problema", declaró Suárez a la radio colombiana Caracol.
  
El entrenador aseguró haber llegado a esa conclusión tras un análisis con  la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), que, según dijo, "por ahora" lo  respalda.
  
La selección ecuatoriana cayó 1-0 en Quito frente a Venezuela, el 13 de  octubre en la apertura del premundial, y el pasado miércoles fue aplastada 5-0  por Brasil en Rio de Janeiro.
  
"No estoy pensando en renunciar. De lo que debo ser consciente en este  momento es de los problemas que tiene la selección y cómo solucionarlos",  señaló el estratega, indicando que el principal déficit del plantel es la  definición.
  
"Lógicamente también sé que dependemos de los resultados y que el puesto de  técnico es muy volátil y voluble", agregó Suárez, quien clasificó con la  tricolor al Mundial de Alemania-2006, avanzando hasta octavos de final.
  
El timonel dijo igualmente que cifra las "esperanzas" en lo que le dijeron  sus pupilos tras el choque contra Brasil, en el sentido de "mirar hacia  adelante, hacia el futuro, y trabajar unidos para enderezar el camino en los dos partidos" de noviembre contra Paraguay en Asunción y Perú en Quito.