El veto parcial enviado por el presidente de la República, Rafael Correa, al proyecto de creación de la provincia 23, Santo Domingo de los Tsáchilas, pide convocar a un plebiscito para que los habitantes de este sector decidan a qué provincia desean pertenecer, si a Esmeraldas, Pichincha o Santo Domingo de los Tsáchilas.

Por eso en este poblado los ánimos se caldean fácilmente cuando se habla de política y de la consulta popular.

“Lo único que queremos es ser cantón para tener los fondos suficientes para nosotros mismos emprender en las obras que necesitamos, queremos tener nuestras propias autoridades y ser nosotros los que decidamos qué es lo mejor para La Concordia”, dijo Walter Ocampo Eras, presidente de la Junta pro Mejoras.

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En cambio, otros dirigentes como Freddy Aguilar, de la Junta pro Mejoras, son partidarios de la consulta para que el pueblo sea el que decida a qué jurisdicción pertenecer y acabar de una vez con este problema.

 Para Fernando Andino, coordinador de la extensión de la Universidad Luis Vargas Torres,  no existe problema limítrofe sino intereses creados para evadir las cargas tributarias.

Según estudios realizados por esta universidad, aproximadamente 40 millones de dólares anuales dejan de pagar los empresarios que mantienen sus negocios en la zona, gracias a que La Concordia no pertenece a “ninguna parte”.

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“Crear un clima de disputa territorial ha servido para enriquecer a muchos, yo llegué a La Concordia hace 35 años desde Pujilí, en Cotopaxi, siempre supe que me venía a vivir con mi familia a Esmeraldas, lo del problema territorial lo crearon después para disfrazar negocios ilícitos”, señaló.

Agregó que tener un negocio en La Concordia genera más ganancias por la evasión tributaria en la zona. En esta comunidad hay 9 fábricas enlatadoras de palmitos para exportación, 200 desfibriladoras de abacá, 13 fábricas extractoras de aceite de palma africana, entre otras industrias.

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Según registros del Ministerio de Agricultura y Ganadería, en la zona existen 40 mil hectáreas de sembríos de palma africana, 12 mil de palmito, 7 mil de macadamia, 7 mil de banano, 7 mil de abacá y cultivos de arroz, maíz y cacao, aunque el principal producto es la maracuyá, con una producción de 5 a 6 millones de kilos al año.