Hoy se celebra el Día contra el Ruido. En el 2006 los niveles llegaron al 70%.

Haciendo más ruido con pitos y bandas musicales, estudiantes guayaquileños recordaron hoy en un recorrido por diferentes calles el Día contra el ruido.

Un estudio realizado por la Fundación contra el Ruido y Aire Contaminante (Funcorat) determina que la ciudad está intoxicada por el ruido.

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El informe realizado hace seis meses con la ayuda de decibelímetros (instrumentos para medir el sonido) determina que la contaminación por ruido alcanza el 75%, es decir 5% más que el año anterior. Establece, además, que el promedio de ruido oscila entre los 80 y 90 decibeles (unidad del sonido) durante el día; y entre 50 y 70, durante en la noche.

Faltan diez minutos para el mediodía del viernes pasado en Guayaquil. Los termómetros indican que la temperatura es de 31 grados centígrados, pero en el centro la sensación térmica es de al menos 35°C.

Las calles Sucre y Rumichaca las actividades se desarrollan rápidamente. La gente va a prisa por la acera que queda entre los locales comerciales y los vendedores informales.

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Tres peatones aprovechan un congestionamiento vehicular para pasar al otro lado de la acera; pero, cuando están por lograrlo los estremece el estridente sonido del pito (tipo corneta de aire comprimido) que acciona el conductor del bus de transporte público de la línea 148 para apurar al colectivo que está delante del suyo.

Aún aturdidos por el potente sonido, los transeúntes continúan su marcha y en solo una pequeña cuadra, desde Sucre hasta Diez de Agosto, tienen que soportar la música de los locales que promocionan sus ofertas y la bulla de los informales que venden todo tipo de productos.

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Por momentos, la fusión de sonidos que se convierten en ruido, se une con el provocado por los automotores. Permanecer más de diez minutos en esta esquina atenta contra la salud de cualquier ciudadano, ya que en este lugar la contaminación auditiva puede causar sordera.

Toda esta contaminación parecería no afectar a decenas de personas que habitan o trabajan a lo largo de esta calle, ya que durante años han desarrollado sus actividades comerciales, sin aparente problema.

Según Francisco Plaza, presidente de Funcorat, las cifras superan la norma de la Organización Mundial de la Salud, que fija como nivel de ruido permitido en una comunidad 70 decibeles en el día y 50 en la noche. Esto, indica Plaza, porque el oído humano está capacitado para absorber no más de 85 decibeles.

Mauricio Velásquez, director de Medio Ambiente del Municipio, explica que el ruido es la forma de contaminación más frecuente y subestimada.

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Agrega que se da en su mayoría por el parque automotor, la aviación y la industria de la construcción.

Los valores del ruido según un estudio realizado en el 2005 fueron calificados como preocupantes porque superaron los 65 decibeles en el día, que es el valor máximo permitido para la circulación de vehículos.

La legislación ecuatoriana define al ruido como la unión estadísticamente desordenada de sonidos que pueden provocar pérdida de audición o ser nocivo para la salud.

La contaminación por ruido se origina en fuentes fijas y móviles. Entre las fijas están las construcciones arquitectónicas y reparaciones de vías (taladros, mezcladoras, perforadoras).

También son fuentes fijas de ruido la música estrepitosa (discotecas, fiestas, vendedores ambulantes, iglesias).

Entre las móviles las más comunes son las generadas por el tránsito vehicular (principalmente buses y otros transportes pesados), aéreo y ferroviario.

Velásquez afirma que se busca, además, actualizar la campaña contra el ruido, pero focalizada a puntos problemáticos.

Su exceso es capaz de generar hasta 100 enfermedades directas e indirectas, tantas como las que origina la contaminación por basura.

El otorrinolaringólogo Pedro Toledo indica que los índices de ruido generan lesiones, llamados traumas acústicos, que van desde un nivel imperceptible hasta la sordera.

Añade que el pito de los carros, los frenos de aire de los camiones y los sonidos intensos del ambiente, que superen 85 decibeles, son causantes directos de la lesión.

Cifras

84%
Contaminación.
Es la cifra que se produce por el tráfico urbano.

4%
Aviones.
Este nivel es causado por el tráfico aéreo.

7%
Industrial.
Las empresas son las causantes del segundo nivel de contaminación en la ciudad. Por ello deben mantenerse lejos de la urbe.

160
Decibeles.
 Las personas que asisten a una discoteca soportan entre 140 y 160 decibeles durante su permanencia en el lugar.

15
Denuncias.
Se reciben mensualmente por ruido en la Dirección de Medio Ambiente del Municipio.

Afectados

Alba Lara
Ama de casa

“El nivel de ruido en la ciudad es insoportable. En zonas como la Bahía es imposible transitar por la bulla”.

Carla Ángulo
Comerciante

“Es muy cierto que el ruido molesta, pero los vendedores debemos buscar la forma de atraer a los clientes”.

Julio Osorio
Empleado

“Se deben crear sanciones para los escandalosos, porque no todos estamos dispuestos a escuchar bulla”.

Mauricio Velásquez
Director de Medio Ambiente
“Las sanciones para los ruidosos van desde 4 hasta 50 salarios mínimos”.