Y lo digo de esta manera porque muy poco se ha hecho últimamente, por parte de los distintos gobiernos y congresos, para tratar de frenar la sobrepoblación que desde hace algunos años tenemos en nuestro país, Ecuador.

Es totalmente cierto que en Ecuador, aunque la tasa bruta de natalidad, principalmente en la última década ha descendido según indicadores del INEC (último reporte de 13,9 por 1.000 habitantes en el año 2003), esta todavía es alta relacionándola con la de varios países potencialmente desarrollados; lo que en gran medida perjudica al bienestar del país.

Y lo digo así porque recuerden bien que somos un país en crisis, con déficit de empleo, educación, salud, vivienda y alimentación.

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Entonces, meditemos un poco y deduzcamos un poco a dónde rayos va a llegar gran parte de esos niños que vienen de familias de escasos recursos económicos, algunas bordeando los niveles de miseria.

Precisamente una considerable cantidad de dichas familias son quienes presentan un número más elevado de hijos (seis en promedio). Esto me consta a través del tiempo que laboro en el campo médico.

Es necesario que más personas hagan conciencia, a través de la planificación familiar, recurriendo a métodos anticonceptivos (cuya información y distribución se presentan de manera gratuita en varios subcentros e instituciones de salud pública del país) y desechando conceptos erróneos que algunas entidades han promulgado en contra de estos, tildando de pecadores a quienes hagan uso de los mismos.

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¿No es más pecadora la persona que trae varios hijos al mundo sin remordimiento alguno, para tenerlos mendigando, delinquiendo, sin ningún bienestar y pasando sufrimientos (que no se malinterprete, estoy a favor de métodos anticonceptivos, no abortivos)?

Si hay la forma de planificar sanamente, sin crímenes de ningún tipo, y se frena la sobrepoblación actual en el país, estaremos contribuyendo en parte a frenar la delincuencia, mendicidad, migración, pobreza y descontento social.

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En momentos de crisis hay que ser más cautelosos y tomar medidas que beneficien al país. Esperamos que el Gobierno se sume creando y aplicando medidas justas y necesarias; los buenos resultados ya dependen de la comunidad en general.

Ángel Rodrigo Vásquez García,
abogado, Portoviejo