El Ministerio británico de Finanzas se apresta a disolver una agencia gubernamental encargada de promover las ventas de los fabricantes de armas del Reino Unido desde hace 40 años, blanco regular de campañas contra la corrupción y la guerra, informó este lunes el diario The Guardian.
La agencia Defence Export Services Organisation (Deso), fundada en 1966 y dependiente del Tesoro, emplea a 450 personas y gasta 15 millones de libras (22 millones de euros) por año en la comunicación y eventos para promover la venta de grupos como el número uno británico del sector, BAE Systems.
Según el diario, que cita documentos internos del ministerio, los miembros del Tesoro ya no están convencidos de la utilidad de la agencia, porque el sector de armamento está privatizado y por ende el accionar del Deso equivale a subvenciones anacrónicas.
La decisión tiene lugar luego de que la agencia fuera acusada de haber aprobado pagos al príncipe saudita Bandar en el marco del megacontrato Al Yamamah obtenido por BAE Systems con Arabia Saudita, subrayó The Guardian.
Este contrato fue objeto de una investigación por corrupción en Estados Unidos, donde el príncipe Bandar representó largo tiempo a su país. El ex primer ministro británico Tony Blair ordenó el fin de una investigación similar en Reino Unido en diciembre, lo cual le valió críticas del comité anticorrupción de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Según los documentos citados por The Guardian, los miembros del Tesoro estiman que la reputación del gobierno británico se ve dañada por su asociación con "la promoción de las exportaciones de armas hacia países cuyos progresos en el desarrollo o el respeto de los derechos humanos no están a la altura, como China, Colombia, India, Indonesia, Pakistán y Arabia Saudita".














