Marcos Muñoz Rivadeneira (29 años) fue uno de los últimos presos que presuntamente se ahorcó el pasado 3 de abril.

El supuesto suicida se quitó la vida dos horas antes de que su abogado llegue con la boleta de libertad, emitida por el Juzgado Undécimo de lo Penal de Manta. Los familiares del occiso creen que Muñoz fue una víctima más del “corbatazo”, una práctica que consiste en ahorcar a los reos por encargo.