El astro de Cleveland, LeBron James, atestiguó la forma en que los Spurs dieron lecciones de básquet a los Cavaliers en tres cuartos y lograron la ventaja de 2-0 en la final de la NBA de siete partidos posibles.

Los Spurs, armonizados en la ofensiva y parapetados con sus ágiles jugadores defensivos, crearon una ventaja de 28 puntos en la primera mitad y avergonzaron a los Cavaliers, que pelean su primera final pero reaccionaron cuando ya era demasiado tarde.

El tercer juego será hoy en la Arena Quicken Loans, en Cleveland (20:00, de Ecuador).