La sinfonía fue “interpretada” de forma simultánea desde las campanas de todas las iglesias católicas bogotanas, que sonaron durante diez minutos, a partir del mediodía.
El eje del concierto estuvo en la Catedral Primera de Bogotá, situada en el centro histórico de la ciudad y donde niños del sector y sus maestros ofrecieron desde las escalinatas del templo una lectura en voz alta de textos literarios.
La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, responsable del programa de la Capital Mundial del Libro 2007, informó que la “sinfonía de campanas” es un evento previo al comienzo del periodo en que esta ciudad llevará ese título.
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El acto inaugural tuvo lugar dentro de la programación de la vigésima Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILB), que el jueves abrió trece días de actividad editorial, con Chile como país invitado de honor.
Sergio Chiamparino, alcalde de Turín (Italia), cuya ciudad ejerció como Capital Mundial de Libro en el 2006, entregó a su colega bogotano, Luis Eduardo Garzón, la estafeta que simboliza el traspaso de esta condición. La misma designación la tuvieron antes Madrid, Alejandría, Nueva Delhi, Amberes y Montreal.

















