Hasta por acá supe que el Presidente sigue con discursos y propagandas en que se dan mensajes de revanchismos, se ofenden algunos nombres, alzando a pobres contra ricos.
¿Eso es hacer patria y amar a su patria?
Roxana Morán,
licenciada, Madrid, España
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Las diferencias sociales en nuestra nación se fueron formando con el tiempo. Refiriéndonos a Guayaquil, al comenzar el siglo XX, tenía una población que no llegaba a las 60.000 personas. En esa época, quienes tenían extensiones grandes de tierra cultivadas con cacao, tenían poder económico y con el, poder político.
Simultáneamente, habían ciudadanos dedicados al comercio. Este otro grupo también representaba otro estamento económico de consideración. Con todo este dinero que se movía debieron aparecer bancos, y es así que estos financiaban muchas veces al Gobierno carente casi siempre de recursos. También influían los políticos civiles, los militares y el clero. En aquel tiempo existió un respeto casi reverencial para tales personas. En el caso de nuestro Guayaquil, algunos de esos ciudadanos fueron hombres de conducta ejemplar, fueron filántropos. Pero en el siglo XX, en sus últimos 70 años, la humanidad por el avance de la tecnología cambia. En los últímos 50 años son los bienes muebles y los servicios, las actividades que crean nuevos grupos económicos; la ciudad generó nuevos y diferentes grupos sociales. El Guayaquil de los apellidos de prestigio, de principios del siglo XX, no existe ya. Sí, su buen recuerdo.
José Ortiz Mata,
abogado, Guayaquil














