El colombiano Luis Fernando Suárez, entrenador de Ecuador, alineó un equipo sin estrellas ante Alemania (0-3), este martes en  Berlín por el Grupo A del Mundial de fútbol, permitiendo a algunos de sus  jugadores llegar más descansados al partido de octavos de final.
  
Con este resultado, Ecuador finalizó segundo de su llave, por lo que tendrá  que enfrentar en la próxima instancia al primero del Grupo B.
  
Antes del partido había declarado que alinearía "su mejor equipo posible", que quería "asfixiar a Alemania y ganar el Grupo A", pero estas declaraciones  ambiciosas fueron desmentidas desde el puntapié inicial en el partido jugado en  el Olympiastadion berlinés.
  
En la hoja oficial del partido, dada a conocer una hora y media antes del  encuentro, Suárez incluyó sólo a seis jugadores que fueron titulares en el equipo que se impuso 3-0 a Costa Rica hace cinco días.
  
El técnico colombiano dejó en el banco a sus dos mejores delanteros,  Agustín Delgado y Carlos Tenorio, que han anotado sendos dobletes en lo que va  de torneo.
  
Ambos delanteros suelen visitar con frecuencia la enfermería ecuatoriana  por diversos motivos, y sus sustitutos no fueron tan afortunados como las dos  estrellas de una selección ecuatoriana que, en su segunda participación en un  Mundial, se aseguró ya un puesto entre las primeras 16 selecciones del mundo.
  
Más que arriesgar a Delgado y Tenorio, Suárez prefirió sacrificar el primer  puesto del Grupo A, y enfrentar casi con seguridad a Inglaterra el próximo 25  de junio en octavos de final.
  
Los futbolistas andinos ya habían demostrado en las eliminatorias  sudamericanas que no temían a nadie, derrotando a Brasil y Argentina en Quito.
  
Contra Inglaterra o Suecia, lejos de la altura de la capital ecuatoriana,  Suárez podrá comprobar si su astucia sirvió de algo.