El jueves 18 de mayo, entre las 10h00 y las 10h45, minutos antes de que los funcionarios de Petroproducción tomaran posesión oficial de los campos de Oxy, llegaron al sitio doce camionetas, un minibús y un par de taxis; todos transportaban a personal que tenía algo que entregar o algún servicio que prestar en cumplimiento de los compromisos adquiridos previamente con la Oxy.
Servisafe, la empresa que maneja la guardianía privada de los campos y emplea “a más de 100 personas”, al igual que Conduto, que tenía a su cargo las reparaciones de construcción (ya despidió a 100 de sus empleados), tienen instalado un campamento en La Victoria, a 15 minutos de la Central de Procesos y Facilitación (CPF) del Bloque 15, que era propiedad de Oxy, en Limoncocha. Allí viven unas 600 personas.
En general todas las tercerizadoras, que habían sido contratadas por la petrolera, emplean personal de diferentes zonas del país, especialmente hombres. Un mínimo porcentaje es gente local.
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A las 09h00, todos los días, salía desde el aeropuerto del Coca un minibús que transportaba a algunos de los contratistas hasta la CPF, a una hora y media de camino.
La firma Baker era la encargada de subsanar la corrosión química; Urasul, la empresa encargada de proveer día a día la comida para 200 personas; Panemo, de transportar los residuos contaminados; Transcoin, de llevar el combustible a la planta; Baneybo, del personal especializado en derrames.
Los servicios médicos, uno de los temas que más preocupa a Petroproducción, según lo expresó en rueda de prensa su vicepresidente Jaime Crow, está en manos de Conclina C.A., empresa del Hospital Metropolitano de Quito. “No sabemos si nos van a ratificar el contrato”, expresó uno de los 16 médicos que trabajan en este servicio.
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Ese jueves también llegaba alguna gente en taxi, como Héctor Cajas, de Milagro, que hacía los trabajos de vidrio y metal. Cajas interpeló a una de las periodistas que durante dos días intentó ingresar a la CPF y le preguntó: “Usted que es profesional dígame, ¿es bueno esto que se vaya la Oxy y no haya TLC?”.
En total se calcula que estas empresas empleaban a unas 2.000 personas; Oxy les pagó hasta el lunes 15, día en que el Estado ecuatoriano declaró la caducidad del contrato con la privada.
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