Tres días antes de que el Estado declarara la caducidad del contrato con la petrolera estadounidense Oxy, el Ministerio de Comercio Exterior solicitó por escrito, el 12 de mayo pasado, a la Oficina Comercial de EE.UU. la ampliación de las preferencias arancelarias andinas (Atpdea, en inglés).
En la carta, dirigida a Susan Schwab, representante adjunta de esta oficina, el ministro de Comercio, Jorge Illingworth, hizo la solicitud ante la posibilidad de que el Tratado de Libre Comercio (TLC) que se negociaba con ese país no entre en vigencia a principios del 2007.
La respuesta a ese pedido ahora es incierta tras el conflicto con la petrolera estadounidense, y los exportadores nacionales, quienes se benefician del régimen Atpdea –que permite un acceso cero arancel a determinados productos para entrar a Estados Unidos–, enfrentan un escenario complicado.

















