Los moradores de la avenida principal de la parroquia Pascuales (norte de Guayaquil) se alarmaron una vez más cuando la mañana de ayer se volvió a prender uno de los tanqueros que se quemaron en el incendio del sábado pasado, en un taller clandestino.
El hecho originó que los habitantes del sector llamen a los bomberos, quienes procedieron a apagar el tráiler que era utilizado para abastecer de combustible a los tanqueros colocados en el galpón.
Mientras, la noche del sábado en la cooperativa 28 de Agosto, ubicada en la 5º etapa de la parroquia El Recreo, en el cantón Durán, una casa de caña, tipo Hogar de Cristo, se incendió a causa de un cortocircuito.
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En la vivienda habitaba Ángel Bonifaz, su esposa e hijas, quienes al momento del siniestro estaban en casa de sus familiares.
Bonifaz, quien labora como estibador de mercadería en un centro de abastos, manifestó “que se les quemó todo”.















