Consternado se encontraba la mañana de ayer Vicente Lamiya en la morgue de la Policía, mientras esperaba retirar el cadáver de su conviviente Lidy Roca Mendoza, de 33 años, quien se suicidó en su domicilio, ubicado en el suburbio.

Lamiya señaló que la noche del sábado bebió con varios amigos en su vivienda, ubicada en Portete y la 24. Pasada la medianoche  se retiró a descansar, pero a las 05h00 se levantó y se percató de que su conviviente se encontraba en semicuclillas sobre una silla.

Sostuvo que al principio pensó que se trataba de una broma de Roca, pues como el techo de su casa es bajo no se dio cuenta que se había ahorcado y estaba muerta.

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Lamiya dijo desconocer las causas que motivaron a su pareja a quitarse la vida.