El partido del ex presidente sandinista Daniel Ortega, fuerte aspirante a ganar las elecciones presidenciales de Nicaragua en noviembre, denunció este jueves la injerencia de diplomáticos de España y Estados Unidos en el proceso electoral.

La denuncia presentada ante el Consejo Supremo Electoral (CSE) resaltó el "actuar reiterado" del embajador de España, Jaime Lacadena, y de Estados Unidos, Paul Trivelli, para unificar a los partidos de derecha e impedir el triunfo de Ortega en los comicios del próximo 5 de noviembre.

Analistas estiman que Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) tiene amplias posibilidades de ganar la elección, luego de tres reveses consecutivos, debido a que los partidos de derecha no se unificaron como en anteriores ocasiones y multiplicaron sus aspirantes presidenciales.

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El representante legal del FSLN, Edwin Castro, dijo en la denuncia que la legación de Estados Unidos y el embajador español Lacadena buscaban "negarle a los ciudadanos nicaraguenses sus derechos a libre determinación y a la participación en elecciones con absoluta libertad, sin exclusiones ni injerencias".

Al recibir la denuncia, el presidente del CSE, Roberto Rivas, dijo que ha pedido al secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, un llamado para que los estados miembros "dejen al pueblo de Nicaragua manejar sus asuntos propios".

Trivelli ha realizado intensas gestiones para unificar a los partidos de derecha, los únicos a los que estima democráticos, a fin de que presenten un solo candidato, ya que la multiplicación de aspirantes favorece a Ortega, un ex adversario de Estados Unidos durante la Guerra Fría.

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Lacadena también ha promovido acercamientos entre los aspirantes derechistas.

Los sandinistas señalaron que la última intervención del representante español se registró el martes, cuando en su residencia reunió a los aspirantes del Partido Liberal Constitucionalista, el ex vicepresidente José Rizo, y de la Alianza Liberal, el ex canciller y banquero Eduardo Montealegre.

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"Por eso viene la protesta del Frente Sandinista", dijo Castro a periodistas.
Estados Unidos tiene una controvertida historia de intervenciones en Nicaragua, uno de los países más pobres de América, y en la década de 1980 impuso un bloqueo económico al país y patrocinó a los rebeldes antisandinistas de la "contra".

La guerra entre contras y sandinistas dejó unos 30.000 muertos, heridos y lisiados.

Las gestiones del embajador Trivelli han sido criticadas por algunos políticos y medios locales, pero avaladas por el gobierno del presidente Enrique Bolaños.

Por su parte, el gobierno y los partidos de derecha han señalado que el presidente venezolano Hugo Chávez está interviniendo en asuntos internos del país porque busca un triunfo de su amigo Ortega, que encabezó el gobierno sandinista en la década de 1980.

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