El presidente iraquí, Jalal Talabani, dijo ayer que en abril 1.091 iraquíes fueron asesinados en Bagdad, por razones religiosas.
Cada día decenas de cuerpos, generalmente de muertos a balas, son hallados en Iraq.
Los secuestros, seguidos de ejecuciones sumarias, se multiplicaron luego de la violencia confesional tras un atentado contra un templo chiita en febrero.













